«Parece que los médicos somos responsables de todo»

Hilario L. Muñoz
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Concepción Villafáñez se ha convertido en la primera mujer que preside el Colegio de Médicos en sus más de 100 años de historia.

«Parece que los médicos somos responsables de todo» - Foto: Rueda Villaverde

La doctora se hizo cargo de la organización el pasado 1 de abril, tras haber sido vicepresidenta durante el periodo del anterior presidente, José Molina. Es licenciada por la Universidad de Valladolid y médico del Servicio de Urgencias del Hospital La Mancha Centro. 

¿Qué valoración hace de este momento de la pandemia?

Estamos en transición, todos expectantes viendo a ver cómo conseguimos vencer el virus y aprender de lo que ha pasado. Tenemos que tener muy presente, lo tenemos muy presente los profesionales de la Medicina, que el virus sigue ahí y hay que seguir manteniendo ciertas normas de prevención y de cuidados por parte de todos. La sensación que me da es que el coronavirus se quedará ahí a lo mejor de otra manera, pero que tenemos que estar expectantes. 

«Parece que los médicos somos responsables de todo»«Parece que los médicos somos responsables de todo» - Foto: Rueda Villaverde¿Qué le parece la retirada de las mascarillas?

Siento una dualidad. Por un lado, la sociedad lo reclama porque todo el mundo está muy cansado de la mascarilla. Por otra parte, no estamos vacunados el número suficiente, aunque seamos bastantes, como para considerar que estamos en lo que llamamos la inmunidad de rebaño. El bicho sigue estando ahí y eso debemos de tenerlo presente. A mí me da miedo que quitar la mascarilla en los lugares abiertos se convierta en que la gente piense que no pasa nada. Sí que pasa y, por eso, nos podemos quitar la mascarilla en los lugares abiertos en los que podamos tener la distancia de seguridad adecuada para que no podamos sufrir contagios. Hay que tener en cuenta que aún estando vacunados podemos contagiarnos y que hay un porcentaje de población importante que está sin vacunar. 

¿Tras 15 meses de pandemia cómo están los médicos de la provincia?

Agotados, así de corto. Están extenuados física y psicológicamente.

¿Qué se puede hacer?

Para el físico espero que nos podamos reponer un poco. El psicológico es más difícil porque todo esto nos ha pasado una factura muy grande y nos ha dejado una herida muy grande que va a ser difícil de curar. Además, estamos en otro punto en el que hemos pasado del aplauso a las ocho de la tarde, a lo que todos sabíamos que iba a pasar, y es que la gente está muy enfadada, muy alterada, parece que somos los responsables de todo. Esto al profesional que ha estado dándolo todo en primera línea, dando algunos, incluso, lo más preciado, que es su vida, duele mucho, cansa y desespera. Los compañeros de la atención primaria, por ejemplo, están trabajando muchísimo y, sin embargo, la población tiene una percepción distinta; no me ven, no me cogen el teléfono… Esto al profesional le está quemando mucho. No sé cómo vamos a solucionarlo, pero ahí la administración debe tomar medidas. 

Hay varios médicos que han denunciado por la falta de materiales o por los fallecidos. ¿Cuál es el papel del Colegio en estos casos? ¿De qué manera ayuda la Fundación para la Protección Social de la OMC?

Esa ayuda se ha dado y, desde el primer momento del fallecimiento de estos compañeros, se han articulado todas las medidas de apoyo que hay tanto desde el colegio como desde la fundación. En el momento de fallecer yo no era presidenta, era vicepresidenta primera del colegio, pero me consta que se ha hecho desde el minuto cero y el apoyo nuestro es incondicional y todo lo que podemos hacer está en nuestra mano. Les hicimos el reconocimiento que merecían en su momento y habrá otro reconocimiento también por parte del Consejo General del Colegio de Médicos, que vendrán además a la provincia de Ciudad Real, porque desgraciadamente tenemos colgada la medalla de ser uno de los sitios donde más médicos fallecidos hay. 

¿Hay algún motivo para que seamos uno de los sitios de España con más fallecidos?

Uno de los motivos principales, bajo mi punto de vista, es que a nosotros en esta zona nos atacó el virus al inicio. Nuestro momento cumbre y terrible fue el inicio de la pandemia y ese momento fue el más difícil porque desconocíamos absolutamente todo sobre el virus, sobre sus efectos, sobre su tratamiento. No teníamos protección ninguna y había una serie de circunstancias, como la incidencia, que era altísima, que hizo que aquí haya mayor número de fallecidos. No somos ni mejores ni peores que nadie, tuvimos la mala suerte de tener la mayor incidencia en el peor momento de todos. 

Sindicatos y administración han comenzado un diálogo para planificar la vuelta a la normalidad de la Primaria. ¿Cómo debe hacerse?

El Sescam ya ha mandado una serie de instrucciones a los centros, donde hay diferencias con los profesionales. Los médicos quieren que se les deje un poco más de organización porque ellos saben cómo organizar sus consultas. Desde el Colegio, la Primaria va a tener el apoyo que necesite, a través de los vocales de Primaria Urbana y Rural, que están trabajando duro, se mueven en muchos ámbitos y tienen acciones previstas en octubre. Lo más importante es que se expliquen bien las cosas a la población. Hay que explicar a la población que probablemente el modelo sanitario que hasta ahora teníamos ha cambiado porque esto ha hecho cambiar a todos y ver que el modelo sanitario que teníamos no se usaba, a veces, correctamente. Todos queremos que las cosas vayan bien porque un médico quiere que sus pacientes estén atendidos, que las cosas vayan fluidas y que todo salga de maravilla. Explicando las cosas correctamente es más fácil porque yo veo un desajuste y es que la población tiene una idea, pero el profesional está que no puede más, por lo que hay algo que se está haciendo mal. 

Como primera presidenta del Colegio, dijo que buscaba hacer visible la feminización de la medicina, ¿qué significa esa visibilización?

Como primera presidenta ya soy parte de esa feminización, porque hay veces que ver que es posible, permite que otras personas se animen. A veces las instituciones están inmersas en una inercia y cuesta trabajo entrar en esa dinámica, pero de repente, alguien llega y se empieza a pensar que es posible. Nosotros tenemos mujeres en nuestra junta de forma importante, aunque no se trata de hablar de una cuestión de números. La Medicina tiene un número de estudiantes mujeres altísimo. Ahora mismo, en las facultades de Medicina, el número de alumnas supera con creces al de alumnos, entre el 65 y el 70%. Lógicamente, la Medicina va a ser femenina y eso irá cambiando poco a poco, dentro de la evolución que sigue la sociedad y que irá empapando todas las instituciones, en esta también. No me gusta la paridad y los números, creo que hay que estar en los sitios porque se quiere trabajar en ellos independientemente de su sexo. A veces las mujeres hemos estado más relegadas porque éramos quizás menos las que accedíamos a estudios superiores o a la profesión. Ahora en este colegio somos 1.600 colegiados y la diferencia entre hombres y mujeres es de unos 200 más varones que mujeres. Estamos casi igualados en número de colegiados y de aquí a unos años el número de colegiadas mujeres será mayor que el de hombres y posiblemente habrá más mujeres que varones porque la evolución social ha sido esa.

Uno de los grandes proyectos del mandato es el desarrollo de una fundación del Colegio en Ciudad Real ¿Cómo se encuentra? ¿Cuáles serán sus objetivos?

Estamos en pañales aún porque estamos en el proyecto, que es complicado y lleva tiempo. Espero que antes de acabar estos cuatro años se pueda conseguir. Hemos hablado con otros colegios que la tienen en marcha y nos han contado su experiencia y nos están guiando en los pasos a seguir, pero todos nos dicen lo mismo. Las fundaciones de los colegios están dedicadas a la formación fundamentalmente y al tema social, algunas tienen incluida una parte lúdica para sus colegiados. Lo fundamental es vehicular por ahí la formación de los colegiados. 

¿Cómo valora el proyecto y el desarrollo de la facultad de Medicina como Facultad de Ciencias de la Salud, uniendo el grado de Medicina y de Enfermería en un edificio?

Me parece interesante porque luego en el ejercicio somos un equipo y ser un equipo cuando uno ‘nace’ es importante. Puede haber una simbiosis importante, ya que cada uno verá el lado del otro. Además, la unión hace la fuerza.

¿Cree que cambiará en algo la facultad al colegio y a los colegiados? 

Facilitará las cosas a aquellos compañeros que forman parte del profesorado y al alumnado le facilitará el acceder a sus prácticas. Creo que es positivo que las facultades estén cerca de sus hospitales de referencia. 

¿Cómo va el proyecto piloto del certificado digital de defunción? ¿Hay alguna conclusión ya?

Vamos con dificultades y despacio. Es complicado, sobre todo, por el acceso de la firma, algo que parece sencillo no lo es tanto, a la hora de rellenarlo y que la gente entre en esa dinámica. Nosotros siempre estamos muy sobrecargados de trabajo y el certificado de defunción implica sentarse en el ordenador. Creemos que hay que introducir algún cambio y el Colegio de Médicos, de hecho, es piloto para eso, para ver cuáles son los fallos. Estamos pendientes de hablar con el Consejo porque hay cosas que creemos que hay que modificar para hacerlo más accesible, más fácil y ágil.