El flamenco más manchego en el Real

M. Sierra
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El flamenco más manchego en el Real

El cantaor daimieleño Ricardo Fernández del Moral, acompañado de la bailaora Karime Amaya, serán los próximos protagonistas del ciclo 'Flamenco Real' en la capital

Cuando empezó en esto el flamenco era más la pasión de su padre, que la suya, aunque no tardaría mucho en hacerla suya. Hoy,  aquel daimieleño se ha convertido en una de las máximas figuras del cante. Un arte que llevará este miércoles al Teatro Real donde presentará un espectáculo propio dentro del ciclo Flamenco Real, que para la ocasión estará acompañado por la bailarina Karime Amaya, cuyo linaje la precede pues ‘La capitana’ es «sobrina nieta de una de las grandes bailaoras, del género, Carmen Amaya», como destaca Fernández del Moral. Un reparto que se completa sobre el escenario con El Tati, a la guitarra, José Jurado, a las palmas y al baile, y Rocío Díaz, a las palmas y al cante.  
Ésta no es la primera vez que Del Moral actúa en este escenario que se abrió al mundo del flamenco Paco de Lucía, pero sí la primera vez que lo hace con un espectáculo propio. Una propuesta musical en la que tendrán cabida todos los palos clásicos destacando de todas ellas las habaneras de Cádiz y Los tangos del Quijote, que forman parte del espectáculo Quijote y Olé, por el cual Fernández del Moral recibió en 2016 el Reconocimiento al Mérito Regional por su carrera artística y la promoción de Castilla-La Mancha fuera de sus fronteras. También se podrá escuchar copla de los años 30, con títulos como La bien pagá. En general, una propuesta, la de Sánchez del Moral en el Real,  «pensada para cautivar a los entendidos y llegar a los que no lo son pero que se acercan porque siente curiosidad por el género», asegura.  
El entorno para hacerlo será el adecuado, porque para la ocasión el Teatro Real «se ha adoptado a las necesidades del género», transformándose en un tablao flamenco, con un patio de butacas muy diferente al habitual con sillas y mesas en lugar de butacas.  
El daimieleño llega al Teatro Real cuando se cumplen casi siete años de su salto definitivo a los escenarios. Fue en el año 2012, cuando animado por varios conocidos del mundillo se presentó al certamen flamenco por excelencia, el Festival Internacional del Cante de las Minas, que ganó  en cinco de sus disciplinas. Aquello le abrió la puerta de los grandes escenarios, de las grandes giras. Aquella lámpara, la más minera, la más flamenca, hizo que pasara de hacer pequeños conciertos  a nivel local, provincial y regional, a hacerlos a nivel nacional e incluso internacional. Es así como llegó por primera vez al Teatro Real, hace años como parte de un espectáculo «en el que intervenían varios ganadores del certamen de la Unión».  
Con los pies en la tierra y entregado a la pasión que le inculcó su padre, Ricardo Fernández reconocía a este diario, que el flamenco, patrimonio inmaterial de la humanidad, cada vez cuenta con más adeptos, pero  que queda mucho por hacer para que éste en el lugar que le corresponde, y eso sólo es posible, dijo en una breve entrevista con este medio, «con el apoyo de las instituciones».