Un hombre y más de mil historias

I.G.Villota / Toledo
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La ruta cumple 30 años con hazañas como la acampada en Machupichu tras la que destituyeron al ministro de Turismo peruano, el ascenso al volcán Pacaya en erupción o los días en la selva del Darién

Miguel De la Quadra Salcedo habló ayer con La Tribuna. - Foto: David Pérez

Ha recorrido el mundo entero, también Toledo, por cuyas calles ha paseado y donde participó en el Campeonato de Atletismo Militar  en 1950, cuando tenía 18 años. Recibe a La Tribuna recordando que los abuelos de Santa Teresa de Jesús vivían en la ciudad que acogió a la doctora de la Iglesia y donde escribió sus mejores obras. Es Miguel de la Quadra-Salcedo, director y padre de la Ruta BBVA, que en 2015 cumple 30 años «con el mismo espíritu» de su nacimiento.
Todo ello a pesar de que el rey Juan Carlos, quien pidió a Miguel que desarrollase el programa académico y de aventura en los años 70, ha dejado paso a su hijo Felipe VI y de que el propio Miguel ya no completa la parte americana de la expedición -se desarrolla en España y en un país de Iberoamérica cada año- por una cuestión de salud. «Nació como una universidad itinerante. Un programa de estudios que conjuga aventura. Y eso sigue siendo», sostiene.
Entusiasmado con las novedades que presenta en 2015, titulada ‘Aventura en el País de las Esmeraldas. La Ruta Mágica de las Piedras Verdes’, De la Quadra destaca que los ruteros podrán contemplar ‘La Lechuga’ de las 1.500 esmeraldas extraídas de la mina de Muzo, la custodia más valiosa de Colombia, que se encuentra en estos momentos en el Museo del Prado de Madrid, pero que viajará de nuevo a Bogotá.
Explica que la ruta celebrará su 30 cumpleaños con importantes novedades como la edad de los participantes. Esta vez serán universitarios. Y la aventura empezará en agosto, cuando habitualmente se desarrolla entre la segunda quincena de junio y la primera de julio. Además, el recorrido empieza en España y no en América. El motivo: que los reyes Felipe y Letizia deseen un buen viaje a los expedicionarios antes de marcharse a Mallorca. «Merece la pena», aprecia.
De la Quadra ensalza la importancia de un programa centrado en impulsar el conocimiento de la Comunidad Iberoamericana de Naciones y el sentimiento de hermandad entre jóvenes de muy diferentes países, todos los de América del Sur además de España y Portugal. «Los jóvenes españoles deben saber que más que europeos somos de allí», destaca, quien considera que el «gran peligro» es europeizarnos «demasiado» y olvidar nuestra historia.
Miguel es el hombre de las mil historias y las mil anécdotas. Tantas como países o regiones ha recorrido en sus más de 80 años de vida. Recuerda, por la proximidad en el tiempo, una de las grandes hazañas de la ruta, el ascenso al nevado Quehuisha del año pasado. Más de 5.000 metros de altitud. Una tensa hazaña dado que la expedición se perdió en el descenso lo que hizo temer lo peor. «Era la madrugada española, y desde aquí hablamos con los militares peruanos, con el servicio de montaña. El rescate era muy peligroso. Si hubiésemos tenido peor suerte o se hubiese estropeado el GPS de Jesús Luna, el jefe de campamento, hubieran muerto 60 personas congeladas y ahí se hubiese acabado el programa para siempre», reconoce.  
Pero no ocurrió así. Todo salió bien. Además, Miguel no tiene miedo a la muerte. Corresponsal de guerra en diversos conflictos ha sentido el final muy cerca en varias ocasiones. «En la ruta ha habido programas muy complicados, por ejemplo el de la selva del Darién en Panamá», donde pasaron cuatro días.
Tiene miles de anécdotas pero incide en una: el camino inca, desde Cuzco a Machupichu, donde la expedición durmió. «No permiten dormir ahí a nadie y nosotros lo conseguimos. Esas nieblas que caen de noche y se van desgarrando para abrir sus misterios al amanecer. Merece mucho la pena verlo», describe.
Fue en 1995. Meses después, recuerda, «destituyeron al ministro de Turismo que había permitido instalar allí el campamento». «Se acuerdan bien de nosotros», dice.
Otra de las grandes experiencias fue el ascenso a los volcanes de Guatemala. «Estuvimos en plena explosión del Pacaya», comenta.
Este año visitarán Colombia, siguiendo el recorrido del Río Amazonas. «El año pasado estuvimos en el nacimiento de las fuentes en Perú y este año seguiremos en Colombia». Además, también estarán en España con Toledo y el Quijote con papeles destacados. «Ya no quedan hombres como él», lamenta uno de los quijotes de nuestra época.