El empleo en negro aflorado por la Inspección aumenta un 75%

M. Lillo
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El pasado año 2018 se sacaron a la luz un total de 1.581 trabajos, mientras que un año antes se situaron en 902. Los datos arrojan una mejora de los índices frente a la economía sumergida

El empleo en negro aflorado por la Inspección aumenta un 75% - Foto: RUEDA VILLAVERDE

La labor desarrollada por la Inspección de Trabajo dio sus frutos el año pasado en la provincia de Ciudad Real. El empleo aflorado, uno de los principales indicadores que mide los resultados de este organismo dependiente del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, refleja un incremento de hasta el 75,28 por ciento en el último año.
En concreto, en el ejercicio 2018 la Inspección de Trabajo consiguió que afloraran 1.581 empleos en la provincia, frente a los 902 del ejercicio anterior, según los datos facilitados a este diario por el mencionado Ministerio. De esta forma, se saca a la luz la situación de trabajadores que no estaban dados de alta a la Seguridad Social o que contaban con un contrato parcial cuando en realidad estaban desarrollando una jornada laboral superior a la contemplada en su contrato de trabajo. De hecho, esta última modalidad se convirtió en ejercicios anteriores en la más común en la economía sumergida de la provincia después del endurecimiento de la sanción que se llevó a cabo hace años para los empresarios que no dieran de alta a los empleados.
No obstante, además del dato de los empleos aflorados, también hay otros indicadores que permiten hacer una radiografía de la actividad desarrollada el año pasado por la Inspección de Trabajo en la provincia de Ciudad Real, fruto de las competencias que tiene atribuidas para el control de las actividades económicas y laborales. En todos estos parámetros, se ha experimentado una evolución al alza.
Así pues, el número de actuaciones del mencionado organismo en la provincia se cifró el año pasado en 10.884, un 12,04 por ciento más que un año antes, en 2017, cuando fueron 9.714. En el mismo sentido se muestran los datos del número de órdenes finalizadas: 4.351 en el año 2018 y 4.095 un año antes, siendo en este caso el porcentaje de incremento de un 6,25 por ciento.
Las infracciones tramitadas por la Inspección de Trabajo también evidencian un incremento, tanto en su número como en la cuantía. Por lo que respecta al primer índice, el número, fueron 911 infracciones las impuestas el año pasado, frente a las 799 del ejercicio 2017. En cuanto al segundo indicador, el aspecto económico, la cuantía total de las infracciones pasó de los 3.846.323,16 euros de 2017 a los 4.167.659,18 euros del pasado 2018. En este sentido, hay que tener en cuenta que este organismo tiene competencia en el ámbito laboral con la tramitación de actas de infracción en el ámbito de la Seguridad Social, como es el caso de los trabajadores que no han sido dados de alta, lo que lleva siempre aparejado la imposición de una sanción, así como actuaciones relacionadas con la prevención de riesgos laborales, que en muchos casos van de la mano de los accidentes laborales, u otras actuaciones en materia de relaciones laborales y empleo.
Del mismo modo, los datos avanzados a este diario por el Ministerio ponen de relieve una variación de hasta el 306,79 por ciento del importe de los expedientes liquidatorios, ya que en este caso ha pasado de los 4.432.132,06 euros en el año 2017 a los 18.029.464,57 euros del año pasado.
La labor de la Inspección de Trabajo para plantar cara a la economía sumergida y al fraude en la provincia también arrojó otro dato positivo: las anulaciones de altas ficticias ha aumentado en un 180 por ciento, ya que el año pasado se cifró en 42 mientras que un año antes se situó en 15. Del mismo modo, hay que tener en cuenta que la Inspección también desarrolla un trabajo coordinado en la lucha contra las empresas ficticias, una labor complicada debido a que en muchas ocasiones son muy sofisticadas y difíciles de detectar al carecer de centros de trabajo estable y que tienen por único objeto aparentemente el tener a trabajadores dados de alta para obtener prestaciones.
campaña estival. De cara a esta campaña estival, la Inspección de Trabajo reforzará la vigilancia en la hostelería y en las campañas agrícolas, ya que no sólo se trata de dos de los sectores que acumulan el mayor número de trabajadores de la provincia, sino que también registran un incremento de la actividad en esta época del año.
En este sentido se pronunció recientemente el jefe de la Inspección de Trabajo en Ciudad Real, Néstor Fraile, quien detalló que trabajarían «en la línea de lo que se ha venido haciendo otros años», dijo a este diario momentos antes de participar en una jornada sobre el control de horarios impulsada por la Federación Empresarial de Ciudad Real (Fecir). De este modo, la Inspección también ‘asume el control’ de esta nueva normativa que entró en vigor en mayo y que obliga a registrar la jornada laboral de todos los empleados.