El PRUG de Cabañeros consigue su aprobación definitiva

Ana Pobes
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El documento supera con éxito el proceso a expensas de elaborar el plan para el control de la población de ungulados en el que se está trabajando para su incorporación como anexo

El PRUG de Cabañeros consigue su aprobación definitiva - Foto: Rueda Villaverde

El Parque Nacional de Cabañeros tiene por fin Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) tras más de cinco años de trámites, vicisitudes e «idas y venidas». El documento, que establece las directrices generales de gestión de este espacio protegido, está considerado el instrumento básico que permite la gestión, protección y conservación de los valores de la zona, mediante el adecuado uso y gestión de sus recursos, por lo que a partir de ahora «ya se conoce con precisión las actuaciones que están permitidas», comenta, en declaraciones a La Tribuna, el presidente del Patronato, Benito Garrido. 

Cabañeros era hasta ahora de los pocos parques nacionales que no disponía de este documento de suma «importancia» para su conservación y gestión. El parque suspendía en esta materia, y su aprobación y puesta en marcha ha sido una de las prioridades marcadas por «todos los presidentes que han pasado por el Patronato». Y ese afán y empeño ha contribuido a que el documento haya pasado con éxito todo el proceso tras su visto bueno en junio de 2019 por el Patronato, donde se aprobó por mayoría. Un año después, y debido a los retrasos que la pandemia ha provocado en la celebración de reuniones, el documento consiguió hace un par de meses el informe favorable del  Consejo de la Red de Parques Nacionales y la aprobación tanto del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha como del Consejo de Gobierno. Eran los últimos trámites para su puesta en vigor a los veinte días tras su publicación ayer en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM). 

Ahora solo queda trabajar en el plan de control de población de ungulados del parque nacional y en el que «se está trabajando» para su incorporación como anexo al documento. Así, en el último Consejo de la Red de Parques Nacionales, se dio luz verde al PRUG con la salvedad de que «continuasen las conversaciones con los propietarios de las fincas» para llegar a un acuerdo en el control de los ungulados tras la prohibición de cazar en los parques nacionales. Un plan en el que existen «discrepancias entre conservacionistas, organismos rectores y propietarios de las fincas» como así lo reconoce el presidente del Patronato. En este sentido, Benito señala que se intensificarán los acuerdos «para ir avanzando en ese plan y resolver las disconformidades existentes». Y en eso, recalca, es en lo que se está trabajando de cara a que en un futuro próximo este plan vea la luz tras haberse asentado ya las bases.  De esta manera, se deberá concretar cómo se va a llevar a cabo el control de la poblaciones, atendiendo a la Ley de Parques Nacionales y al Plan Director de Parques Nacionales.

líneas e inversión. En el Plan Rector de Uso y Gestión se establece cómo se ha de diseñar y desarrollar un sistema de uso público que facilite el conocimiento y disfrute del parque nacional, promoviéndose visitas de calidad y compatibles con la conservación de los recursos naturales y culturales, que se han de adaptar a la capacidad de acogida del espacio natural.

Se marcan igualmente las prioridades de investigación, con el fin de proveer una adecuada base científica para la gestión y de adquirir un mejor conocimiento científico de los recursos naturales y culturales del parque, a la vez que se definen, localizan y regulan los usos, las actividades y los aprovechamientos tradicionales compatibles con la conservación.

El PRUG también contempla la delimitación del parque y cataloga las distintas zonas en las que se divide, fijando sus zonas de reserva, las de uso restringido, las que se consideran de uso moderado y las que se determinan como de uso especial.

Las inversiones también serán  protagonistas con algo más de 36,5 millones de euros desde su entrada en vigor hasta el término de su vigencia fijada en diez años. De los más de 36,5 millones de euros que se prevé invertir, una parte importante, 11,5 millones de euros, irá destinada a la prevención y lucha contra los incendios forestales.

Un presupuesto en el que no se contempla las indemnizaciones que procedan de la adecuación en diciembre de 2020 de la prohibición de la caza en los parques nacionales, así como la posibilidad de incorporar al patrimonio público, preferentemente mediante acuerdos voluntarios, determinados terrenos privados que tengan un especial valor o cualquier otro interés para la consecución de los objetivos de la Red de Parques Nacionales.