El ladrillo tira de la empresa y logra su máximo desde 2013

I. Ballestero
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El ladrillo tira de la empresa y logra su máximo desde 2013 - Foto: Pablo Lorente

El repunte de la actividad y la vuelta de antiguos trabajadores hacen florecer la sociedades, más de 1.800 a finales de junio

La recuperación económica ha devuelto al ladrillo parte del lustre que perdió con la recesión. Es cierto que la actividad continúa muy por debajo de aquellos números que marcaron los años previos a la crisis y que acuñaron por sí solos el término de ‘burbuja inmobiliaria’, pero en materia mercantil, y al contrario de lo que sucede con otros sectores expuestos a la volatilidad de las campañas temporales, el crecimiento de las empresas dedicadas a la construcción en la provincia parece estable. Contenido, pero estable. De hecho, y según las cifras del Ministerio de Trabajo a las que ha tenido acceso este diario, el ladrillo marcó en el mes de junio el número más alto de empresas inscritas en la Seguridad Social dedicadas a este sector en la provincia desde los últimos seis años, al menos desde 2013, hasta donde llega el recuerdo de la estadística ministerial.
La evolución de las cifras da una idea de la volatilidad del empleo en la provincia de Ciudad Real, porque del número de empresas depende muchas veces la creación de puestos de trabajo. Según las cifras del Ministerio, la llegada del mes de junio fue positiva para el sector servicios, que ganó 119 empresas, y para la construcción, que sumó 15 con respecto al mes anterior. Fue negativa, sin embargo, para la agricultura, que descontó 101 sociedades mercantiles, y para el cómputo general de empresas, ya que la provincia perdió con la llegada del mes de junio 113 sociedades de alta en la Seguridad Social con respecto al mes anterior, lastrada sobre todo por el derrumbe del campo. En total, el Ministerio contabiliza 16.068 empresas cotizantes en territorio ciudadrealeño, una cifra que siendo peor que la del mes de mayo supone el mejor junio también en los últimos cinco años. Algo tiene que ver el ladrillo en todo eso.
Mejor que echar la vista atrás con respecto a lo que fue el mes de mayo es enfocar el retrovisor de la estadística hacia términos interanuales, para que esa temporalidad que marca el tejido económico se pueda pulsar en las mismas condiciones de un año para otro. Aquí toma algo de color la estadística provincial, ya que en Ciudad Real hay en junio 119 empresas más que en el mismo mes del año pasado, aunque los síntomas son muy diferentes con respecto a la evolución mensual: hay 311 más en el campo y cuatro más en la industria, pero hay 257 menos dedicadas al sector servicios. La construcción aguanta el tipo: en el mes de junio de este año rompió por primera vez desde 2013 la barrera de las 1.800 sociedades cotizantes, situándose en 1.806, lo que supone un crecimiento de 61 empresas con respecto al mismo mes del año anterior.
El de las sociedades mercantiles que cotizan a la Seguridad dedicadas a la construcción en la provincia es un crecimiento sostenido. En todos los meses de este año se han incrementado el número de empresas del ladrillo en la provincia, y en términos interanuales la tendencia es incluso mejor, ya que hay que remontarse hasta el mes de marzo de 2018 para encontrar un registro que empeore el valor del año anterior, y al menos hasta octubre del año 2016 para encontrar que esta circunstancia se diera en dos meses seguidos. Entonces, el sector inmobiliario y el de la construcción todavía caminaban por la depresión posterior a la crisis, sin que hubiera llegado aún la recuperación que se atisbaba en otros sectores económicos.
El responsable de la patronal provincial de la construcción, Manuel Carmona, reconoce que la recuperación «ha sido sostenida y paulatina en el tiempo», porque aunque en otro sectores el cierre y reapertura de empresas puede resultar más sencillo, «en la construcción las empresas se cerraban y no había continuidad en otras empresas que empezasen su actividad, por las perspectivas de una lenta recuperación». Por ello, «tras tocar fondo,  ha habido un aumento lento, sostenido y constante en la creación de empresas, muchas de ellas creadas por antiguos trabajadores del sector de construcción que han decidido iniciar una aventura empresarial en un sector que conocen», finalizó.