«El club se está dando cuenta de la exigencia de Primera»

Eduardo Gómez
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David Ramos, en el pabellón Virgen de la Cabeza de Valdepeñas. - Foto: Pablo Lorente

Entrevista a David Ramos, entrenador del Viña Albali Valdepeñas

David Ramos (26-11-1973. Madrid) cumple su tercera semana al frente del Viña Albali Valdepeñas, un tiempo en el que ha podido detectar las virtudes y defectos de un conjunto que se marca como reto la permanencia en Primera División. El técnico madrileño asumió el reto de sustituir a Leo Herrera y mañana viernes debuta en Liga ante su afición, para la que solamente tiene palabras de elogio. 
¿Qué balance hace de este tiempo al frente del equipo?
Estamos intentando crear nuestra identidad, que el equipo entienda cuál es el camino que creemos que nos puede llevar a la permanencia, que es el objetivo. Poco a poco nos vamos acercando, pero nos queda tiempo. Ahora bien, la gente está poniendo mucho de su parte y están dando el máximo para mostrarnos lo más competitivos posible. 
¿Cómo se forjó la opción de recalar en el Valdepeñas?
Fue todo muy rápido. Me llamaron preguntándome si tenía disponibilidad y si el club donde estaba me dejaría salir. Todo se alineó y rápidamente llegamos a un acuerdo. Me dio mucha pena por Leo Herrera, porque le considero un amigo, pero las cosas vienen como vienen. Si no acepto yo, habría llegado otro entrenador. Es una pena, hubiese preferido que la llamada hubiese llegado de otro lado. Las cosas surgieron así y tengo que aprovechar esta oportunidad.
¿Llegó a hablar con Leo Herrera antes de aceptar?
Sí, hablé con él para comentarle la situación. Le dije que me habían llamado para que lo supiese y estuviese al corriente. De todo corazón le dije que lo sentía mucho. Fue un momento duro, pero le deseo todo lo mejor y estoy seguro que él también me lo desea a mí.
¿Qué Valdepeñas se ha encontrado?
Con un equipo deseoso de ganar, pero para ello debemos darnos cuenta de que estamos en Primera División y de que aquí los errores te penalizan mucho.Tenemos que mejorar mucho defensivamente. No podemos encajar los goles que estamos encajando. Pero eso no es sólo un problema de defensa, sino también de elaboración porque al final muchos de los goles que encajamos vienen de pérdidas en la elaboración cerca de nuestra portería que provocan ocasiones para el rival.
Al final, la mayoría de jugadores que vienen desde Madrid ya lo venían haciendo desde hace muchos años, no es nuevo para ellos y lo llevan bien. Está claro que hay cosas que mejorar y, en ese sentido, poco a poco el club se está dando cuenta dónde se está metiendo y la exigencia que tiene la Primera División. En ese sentido, el club irá valorando por dónde se puede ir mejorando para el futuro.
¿Qué opinión tiene de la afición del Valdepeñas?
Es un lujo, pero no sólo para aquí, sino para el fútbol sala en general. Ya lo había vivido como visitante y ahora lo vivo como local. Sinceramente, no se puede contar con palabras, hay que vivirlo y sentirlo desde la pista. Es el colorido, la forma de animar, cómo te empujan... Se te pone la piel de gallina, es un plus para nosotros. Sé que nos van a ayudar cuando lleguen los momentos malos y que arroparán al equipo.
Un deseo para 2019.
En lo deportivo, la salvación. Y, en general, que el club se asiente en la Primera División y a Valdepeñas le queden muchos años de muy buen fútbol sala por disfrutar y codearse con los mejores.

 

La entrevista completa, en la edición impresa de hoy.