El PNV acapara el poder y sigue su escalada electoral

Efe
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El PNV acapara el poder y sigue su escalada electoral - Foto: Europa Press

El Partido Nacionalista Vasco arrasa en las autonómicas, en las municipales y en las europeas y mejora sus resultados

El PNV acapara el poder en el País Vasco, desde el Gobierno Vasco a las tres diputaciones forales y los Ayuntamientos de las capitales, y no para de mejorar sus resultados electorales en los últimos 10 años.
En este 26M el PNV ha ganado en Euskadi tanto las elecciones municipales, como las forales y las europeas.
En las municipales, el PNV ha conseguido 408.462 votos, el 36,24 por ciento, y ha obtenido 1.057 de los 2.651 concejales que se eligen en Euskadi. Ha logrado la mayoría absoluta en 81 ayuntamientos y ha sido primero con mayoría relativa en otros 34, por lo que vence en 115 de los 251 municipios vascos.
Además lo hace en los más poblados, con Bilbao (a un escaño de la mayoría absoluta), San Sebastián y Vitoria (donde no vencía desde 1995), pero también en Barakaldo (la cuarta ciudad vasca y antiguo feudo socialista) y en todos los municipios vizcaínos de más de 30.000 habitantes menos Portugalete.
El PNV refuerza su liderazgo en las tres diputaciones forales -que tienen la competencia de Hacienda, políticas sociales y carreteras- y consigue mantener a su eurodiputada pese al retraso del Brexit y a no ir en coalición con sus habituales socios catalanes de la antigua Convergencia.
Si un partido político es una máquina de guerra electoral, como dijo Pablo Iglesias, el PNV es un "arma de destrucción masiva" en el País Vasco, sobre todo en Bizkaia, en la última década.
Hace ocho años el PSE-EE dirigía el Gobierno Vasco, EH Bildu ganó en el Ayuntamiento de San Sebastián y la Diputación de Gipuzkoa y el PP en Vitoria y en la Diputación de Álava, mientras el PNV solo tenía Bilbao y Bizkaia; ahora copa de forma consolidada todos las principales instituciones vascas.
En estos años sus resultados no han parado de mejorar pese al impulso para la izquierda abertzale que supuso el final del terrorismo de ETA, el surgimiento de nuevos partidos como Podemos o el avance internacional del populismo, y es capaz de competir en el flanco soberanista con EH Bildu a la vez que recibe votos moderados del PP o despoja a los socialistas de sus feudos vizcaínos de la Margen Izquierda y Zona Minera.