Page barre al PP poscospedal

C.S.Rubio
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El PSOE recupera la mayoría absoluta perdida en 2011, mientras que el PP de Núñez obtiene su peor resultado en unas autonómicas, perdiendo 6 diputados. Ciudadanos logra entrar en las Cortes regionales con 4 diputados y Podemos se queda fuera

Page barre al PP poscospedal - Foto: Jose Ramon Marquez


Emiliano García-Page ha conseguido lo que parecía casi imposible viendo el panorama político nacional: recuperar  para el PSOEla mayoría absoluta en Castilla-La Mancha, perdida en 2011, y gobernar sin necesidad de pactos. Esos pactos que tantos quebraderos de cabeza le han dado en estos últimos cuatro años, en los que ha tenido que gobernar con Podemos, como no ha parado de recordar durante toda la campaña.
Con el 97% de los votos escrutados, el PSOE ha logrado 19 escaños. Una cifra para nada desdeñable en un parlamento de tan solo 33 diputados y que le deja rozando aquella mayoría cualificada (es  decir, las tres quintas partes del parlamento) que Bono le sacó al PP de Suárez Illana en 2003.
Los peores resultados del pp regional. Y aunque se haya quedado a un escaño de emular a Bono, sí se puede decir que García-Page ha barrido al PP de Paco Núñez, que se queda con 10 diputados (6 menos que en 2015) y por debajo del 30% de los votos (Suárez Illana alcanzó el 37%).
Tras estos resultados, no son descartables movimientos en este PP poscospedal, que en menos de un mes ha visto como  se hunde su marca en Castilla-La Mancha. Y es que, a  los 6 diputados autonómicos perdidos ayer, hay que sumar el hecho de que en las generales de abril los ‘populares’ se dejaron otros seis por el camino. O lo que es lo mismo, la mitad de sus escaños nacionales en la región. Unos resultados que los ‘críticos’ harán sin duda valer para cuestionar el liderazgo del albaceteño, que arrastra la maleta de ser el sucesor del ‘aparato’ del partido, tras la marcha de Cospedal.
podemos se queda fuera cuatro años después. Podemos es el otro gran damnificado en estas elecciones autonómicas. El llamado ‘voto útil’ a favor del PSOE sin duda ha tocado de muerte a la coalición electoral de Unidas Podemos. La suma con Izquierda Unida no ha logrado revalidar los dos escaños conseguidos por los ‘morados’ en solitario en las pasadas autonómicas.
Sin perder de vista tampoco los ‘méritos propios’ de los de Iglesias en Castilla-La Mancha. Las disputadas internas, que ha sido de todo menos discretas,  han minado los apoyos a la candidatura encabezada por José García Molina, especialmente en provincias como Guadalajara, donde David Llorente,  el diputado ‘díscolo’ con la dirección del partido, cuenta aún con gran predicamento, como se vio en las primarias del pasado diciembre.
Sin olvidar tampoco que Podemos-Castilla-La Mancha ha pagado también los ‘pecados’ del partido a nivel nacional, que en las pasadas generales perdió los dos diputados nacionales con los que contaba en la región.   
Con todo, estas elecciones autonómicas han supuesto un duro golpe para los ‘morados’, que en unas horas ha pasado de ser parte del Gobierno regional de García-Page, con Vicepresidencia incluida, a situarse como fuerza extraparlamentaria y relegados en  provincias como Cuenca a quinta fuerza política, por detrás de Ciudadanos y  de la ultraderecha de Vox.  
Ciudadanos, a la segunda va a la vencida. A Ciudadanos en Castilla-La Mancha le valdría el lema de a la segunda va a la vencida. Y es, si  en 2015 el partido naranja se quedó fuera del parlamento Autonómico tras  lograr un nada desdeñable 8,6% de los votos, ayer los de Rivera se tomaban su particular venganza contra la ley electoral regional, logrando 4 escaños y cerca del 12% de los votos. Es decir, representación en todas provincias menos Cuenca.
La candidatura encabezada por Carmen Picazo confirma así a la marca ‘Ciudadanos’ como tercera fuerza política en la región, tal y como ya se intuyó en las elecciones de abril, donde lograron 207.034 votos y 4 diputados nacionales. Uno por provincia, salvo, de nuevo, Cuenca.
vox se queda a las puertas.  En cuanto Vox, los de Abascal han pinchado en las autonómicas. Tras lograr dos escaños en las generales de abril y acariciar unas encuestas que les daban de 3 a 4 escaños, la extrema derecha se queda a las puertas de las Cortes regionales. Eso sí, durante buena parte del recuento ‘coqueteó’ con lograr representación por la provincia de Toledo para su candidato a la Presidencia,  Daniel Arias, que ha optado por mantener un perfil bajo durante toda la campaña.
Eso sí, la progresión de la ultraderecha en estas autonómicas ha sido cuanto menos que exponencial, pasando del 5.300 votos de 2015 a los más de 64.400 de ayer domingo, que lo sitúan como cuarta fuerza política en provincias como Cuenca, Guadalajara y Toledo.