Olivares asegura que los problemas se van soslayando

Pilar Muñoz
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La presidenta del Consejo de la Abogacía de CLM cree que el retraso en el pago de las indemnizaciones del Turno de Oficio es uno de los grandes problemas

María Josefa Olivares, presidenta del Consejo de la Abogacía de CLM - Foto: Tomás Fernández de Moya

María Josefa Olivares López, presidenta del Consejo de la Abogacía de Castilla-La Mancha, tras afirmar que la calma ha vuelto a la institución, refrenda la opinión de los abogados respecto a que la profesión afronta muchos problemas por la situación derivada de la crisis económica, y otros por el mal endémico de la Administración de Justicia como el retraso en el pago de las indemnizaciones del Turno de Oficio.
Olivares estuvo por primera vez en la capital el pasado viernes desde que ostenta el cargo y destacó, en declaraciones a La Tribuna, que en Ciudad Real esta situación se está paliando gracias al Colegio de Abogados que adelanta los pagos a través del sistema de Confirming.
La presidenta del Consejo de la Abogacía de Castilla-La Mancha, que se desplazó a Ciudad Real desde Albacete donde tienen la sede para asistir al acto conmemorativo del XXV aniversario de la constitución de la Asociación de Jóvenes Abogados invitada por el decano del colegio ciudadrealeño, Cipriano Arteche, lamenta este retraso en la indemnización de los letrados del Turno de Oficio porque son cantidades «simbólicas» y estos pagos siguen dependiendo del Ministerio de Justicia porque las competencias en la materia aún no han sido transferidas a Castilla-La Mancha.
Olivares confía en que éste y otros problemas, que afectan especialmente a los abogados jóvenes en el ámbito de las relaciones, trato, etc. «se vayan solucionando poco a poco», al igual que todos los relativos a la Administración de Justicia.
En lo que atañe a su nuevo cargo, que ostenta desde hace un par de meses, confiesa que ha asumido la presidencia del Consejo con «un poquito de miedo», para, a renglón seguido, añadir que por suerte está rodeada de compañeros muy válidos y «sé que van a estar ahí para ayudarme en cualquier momento».
Del mismo modo, indica que no era su idea estar al frente del Consejo Regional de la Abogacía, pero que, «una vez que me ha tocado en suerte, quiero hacerlo lo mejor que sepa y pueda».
En este contexto, avanza a este diario que su línea de trabajo es la marcada por el Consejo General de la Abogacía Española, que próximamente celebrará un plenario en León. Hace un par de meses, los miembros del Consejo de la Abogacía castellano-manchega participaron en el XII Congreso Nacional de la Abogacía celebrado en Valladolid, encuentro que, según Olivares, reflejó que las TIC, las tecnologías de la información y de la comunicación, han introducido una «nueva forma de trabajar» para los abogados.
Lo cierto es que María Josefa Olivares ha llegado a la presidencia tras unos meses convulsos, ya que su predecesora, la talaverana, Margarita Cerro, dejó el cargo a finales del año pasado para optar al decanato de los abogados de Toledo. Desde diciembre hasta mayo, la presidencia del Consejo la ha ostentado de forma interina el abogado ciudadrealeño Luis Cañizares. De ahí que ahora asegure que la calma «ha vuelto» al Consejo y que los problemas «se van soslayando». «Se trata de aunar esfuerzos y criterios y evitar cualquier problema que pueda afectar a nuestra actividad interna y que transcienda al resto de los compañeros a los que represento», concluyó.