Renuncia a defender al acusado de disparar a 7 agentes

Pilar Muñoz
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La Audiencia de Ciudad Real se ha visto obligada a suspender el juicio por el tiroteo en Argamasilla de Calatrava al presentar el abogado del encausado la renuncia a su defensa una semana antes del inicio del proceso judicial

Momento de las detenciones tras el tiroteo - Foto: Foto Tomas

El juicio por el tiroteo en Argamasilla de Calatrava vuelve a sufrir un aplazamiento, esta vez porque el abogado del acusado de disparar y herir a siete guardias civiles ha renunciado a su defensa. El abogado  Emilio Daniel Cortés Bechiarelli ha presentado la renuncia una semana antes del inicio de la vista oral, el 3 del próximo noviembre. 
Según ha podido saber La Tribuna, ante esta situación la Audiencia Provincial de Ciudad Real se ha visto obligada a suspender el juicio y ha dado dos días a Antonio G. R. para que vuelva a designar abogado.
El proceso judicial es complejo (más de tres tomos de sumario) y por ello el Tribunal entiende que el nuevo letrado necesita tiempo para preparar la defensa. De este modo, según las fuentes, el juicio se ha vuelto a señalar para el 20, 21 y 22 de abril de 2021.
Guardias civiles de la USECIC en la vivienda, tras el tiroteo, en busca del autor que saltó al tejadoGuardias civiles de la USECIC en la vivienda, tras el tiroteo, en busca del autor que saltó al tejadoLas acusaciones piden una condena que roza los 40 años de cárcel para Antonio G. R., de 57 años, acusado de recibir a tiros y herir a los guardias civiles que entraron en una vivienda de Argamasilla de Calatrava en agosto de 2016 para evitar un nuevo altercado entre clanes. El enfrentamiento entre miembros de dos familias con amenazas y armas de por medio en julio de 2016 llevó al juez instructor a dictar un mandamiento judicial de entrada y registro para comprobar si había armas en las viviendas. Se trataba de prevenir que se liaran a tiros, recuerda a este diario el abogado Pedro García Valdivieso, que ejerce la acusación particular en representación de la Asociación Unificada de Guardias Civiles. Defiende a cinco de los siete agentes heridos. También está personado en la causa el letrado de la Abogacía del Estado que se encarga de la defensa de otro de los agentes heridos.
Los hechos a enjuiciar se remontan al 4 de agosto de 2016 cuando seis guardias civiles y un alférez de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) de la Comandancia de Ciudad Real se desplazaron hasta Argamasilla de Calatrava con la orden de entrada y registro en la vivienda de Antonio G. R. y María Alegría d C. R. , en la calle Cantarranas. De forma simultánea, otro equipo, de la misma unidad, formado por siete agentes procedían a entrar en una vivienda de la calle Manzanares de Puertollano (el otro clan enfrentado).
Todos los agentes iban uniformados y provistos de escudo balístico, chaleco antibalas y casco antidisturbios. Se trataba de «comprobar la existencia de armas» que pudieran haber en el domicilio.
Imagen de archivo de cuando entró la Guardia Civil a la vivienda y fue recibida a tirosImagen de archivo de cuando entró la Guardia Civil a la vivienda y fue recibida a tirosUna vez que los agentes se encontraban en sus posiciones entraron al grito de guardia civil, siendo presuntamente recibidos a tiros por el acusado. El que hasta ahora era su abogado, Emilio Daniel Cortés Bechiarelli, en declaraciones a este diario, dijo que su cliente actuó por un "miedo insuperable" al confundir a los agentes con el otro clan y pensar que iban a matarlos. Por ello, el letrado pedía la absolución.
En la causa también está imputada su mujer María Alegría d. C. R., que tiene antecedentespenales al igual que su marido. A ella se le imputa un presunto delito de resistencia.
La fiscalía acusa a Antonio G. R. de cuatro homicidios en grado de tentativa, atentado, receptación y tenencia ilícita de armas. 


Agentes de la Guardia Civil accediendo a la vivienda con mandamiento judicial en busca de armas para evitar que se liaran a tiros los clanes enfrentados
Agentes de la Guardia Civil accediendo a la vivienda con mandamiento judicial en busca de armas para evitar que se liaran a tiros los clanes enfrentados