Sanz achaca escalada asimétrica a decisión «conservadora»

J.A.J
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Desde el respeto a la decisión del ministro Illa, el consejero de Sanidad señaló que la mayor población Albacete, Ciudad Real y Toledo, sumada a la cercanía de esta última con Madrid, ha influido para que se queden en Fase Cero.

El consejero de Sanidad compareció a las 21:00 de la noche, poco después de empezar la rueda de prensa del ministrio Illa. - Foto: Jose Ramon Marquez

El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, ha achacado a una actuación «conservadora» del Ministerio de Sanidad que la desescalada en Castilla-La Mancha arranque de manera asimétrica, con sólo dos provincias que pasan a la Fase 1, Cuenca y Guadalajara, mientras otras tres, Albacete, Ciudad Real y Toledo, se quedan en la actual Fase Cero. Aún así, expresó su respeto a la decisión tomada por el ministro de Sanidad, Salvador Illa y se declaró «moderadamente satisfecho» porque al menos dos provincias de la región avanzan a una situación de mayor normalidad. Confía en que el resto asciendan dentro de una semana.

A la hora de explicar por qué Albacete, Ciudad Real y Toledo no avanzan en la desescalada, el consejero lo desvinculó de un posible incumplimiento de las cifras de evolución de la enfermedad o de medios sanitarios demandados. Más bien, entendió que el Ministerio aplicó un criterio de prudencia a las tres provincias castellano-manchegas con mayor población, sumando el hecho de la proximidad de Toledo a Madrid. «Esto ha influido en las decisiones sobre Castilla-La Mancha», afirmó, pese a que las dos provincias ascendidos lindan con el Este de Madrid.

Ya entrando al detalle, el consejero sí señaló que, en los últimos días, ha revisado datos de evolución de contagios no sólo actuales, sino históricos, para tomar su decisión.

Sanz hizo, desde el optimismo por la reducción de la epidemia en la región, un llamamiento a la ciudadanía de todas las provincias a mantener la distancia física y los hábitos de higiene para seguir reduciendo la propagación del virus.

 

Una sorpresa que sólo barruntó IU.

La sorpresa sobre como quedaba la región para el desconfinamiento saltaba sobre las seis y media de la tarde del viernes. El Ministerio de Sanidad acababa de comunicar al consejero de Sanidad que las provincias toledana, albaceteña y ciudadrealeña deberán ir más lentas en el proceso hacia la ‘nueva normalidad’. Fuentes de la Junta aseguraron que en el caso de Albacete  pesó su proximidad a Alicante, como la de Toledo con Madrid.

Sólo hubo una fuerza política en la región que, en estos días, expuso reparos expresamente a la iniciativa de la Junta de pedir el paso de toda la región a la Fase 1. Se trata de Izquierda Unida, formación extraparlamentaria en Castilla-LaMancha pero parte del Gobierno de España, donde se ha tomado la decisión definitiva.

El pasado miércoles,  el coordinador regional de IU, Juan Ramón Crespo, declaraba que «nos resulta cuanto menos sorprendente que en la región dónde se ha alcanzado el porcentaje de mortalidad más alto de todo el Estado español y cuando la provincia de Ciudad Real está alcanzando el más alto de todo el mundo, el Gobierno regional pueda atreverse a decir que han hecho una buena gestión de la crisis sanitaria» y pedía «prudencia» al gobierno regional en la gestión de la desescalada.