La campaña antincendios arranca con 550 efectivos en alerta

M. Lillo
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La primavera «extremadamente seca» que se ha registrado y con «temperaturas en aumento» marcan un inicio de temporada con un dispositivo similar al de 2018

La campaña antincendios arranca con 550 efectivos en alerta - Foto: Tomás Fernández de Moya

Unos 550 efectivos compondrán este año el dispositivo de la campaña contra incendios en la provincia de Ciudad Real, de los cuales 450 son personal de la empresa Geacam y otro centenar son personal propio de la Junta de Comunidades, desde agentes medioambientales a técnicos o personal de la dirección provincial de Agricultura. Es un dispositivo con un número de efectivos y de medios técnicos «muy parecido al del año pasado», según explicó a este diario la delegada de la Junta en Ciudad Real, Carmen Olmedo, quien destacó las inversiones que se han realizado en los últimos años para habilitar efectivos y dotar de más medios a la lucha contra el fuego en verano.
La campaña ha arrancado con un tiempo que «no se presenta favorable; ha llovido poco y el campo está muy seco», lo que aumenta el riesgo en una campaña en la que se pide el «máximo cuidado» en los desplazamientos al campo y ante posibles imprudencias, como lanzar colillas desde la carretera u otras negligencias. «Nos jugamos nuestro ecosistema y en muchos casos el medio de vida de mucha gente en nuestros pueblos», subrayó la delegada de la Junta, al tiempo que instó a cualquier ciudadano que vea una columna de humo o fuego a que avise inmediatamente al 112. «Es preferible que sea una falsa alarma a que se convierta en un incendio importante», apostilló en declaraciones a La Tribuna.
En este mismo sentido se pronunció a este diario el portavoz de la Asociación de Agentes Forestales y Medio Ambientales de Castilla-La Mancha, Alfredo Poveda, quien afirmó que si bien es complicado hacer un pronóstico de una campaña que dura cuatro meses, sí se puede afirmar que «comienza con un nivel de peligro más alto que el de otros años», ya que la primavera ha sido «extremadamente seca», puesto que las lluvias se concentraron en apenas una semana y media (en Semana Santa) y con temperaturas que han ido «en aumento», de manera que «mayo ha sido muy seco y bastante ventoso». La evolución del resto de la temporada dependerá en buena medida de las condiciones meteorológicas que se produzcan en los últimos años y teniendo en cuenta el peso que tiene ya el cambio climático, que provoca que tanto el mes de mayo como octubre «se parecen más a un mes de verano», de manera que el riesgo se amplía a los extremos de las campañas.
los medios técnicos. Para luchar contra los posibles incendios, la Junta de Comunidades cuenta con medios aéreos, concretamente con cuatro helicópteros que tienen su base en distintos puntos de la provincia, así como con medios terrestres, media docena de vehículos que componen la maquinaria pesada; tres brigadas helitransportadas, 13 brigadas terrestres, 11 autobombas, siete autobombas de retén, una nodriza, 13 patrullas y se han establecido 19 puntos de vigilancia fija en toda la provincia, situándose en sitios estratégicos de la provincia en los que se tiene en cuenta el valor medioambiental de la zona.
Para la Junta de Comunidades, «el mejor incendio es el que no se produce» y de ahí que la administración autonómica cambiase la forma de trabajo con respecto a la anterior legislatura del PP de Cospedal, de manera que los efectivos trabajan «todo el año» y lo hacen en materia de prevención, una labor que el Ejecutivo actual considera «primordial». De este modo, de los 80 millones de euros que se destinan al plan regional contra incendios, la mitad son para prevención y los otros 40 van a medios para combatir los incendios en el caso de que se produzcan. De este modo, Olmedo comentó que Castilla-La Mancha es una de las regiones referentes en esta materia y en el que se han adoptado medidas encaminadas a evitar los siniestros por fuego, como es el caso de la limpieza de montes o las quemas técnicas controladas. La responsable del ejecutivo de García-Page en la provincia tuvo palabras de reconocimiento al «esfuerzo y la dedicación» de todo el personal que trabaja en este ámbito y que combate las llamas en el caso de incendios, de manera que comentó que en los últimos años ha habido «tranquilidad» en materia de incendios.
Este trabajo que desarrollan los retenes durante los 12 meses del año también fue destacado por el portavoz de la asociación de agentes medioambientales, quien subrayó que eso «sirve para afrontar con más seguridad la campaña». En relación con los efectivos, Poveda aseguró que actualmente el dispositivo de bomberos forestales es «el más profesionalizado», si bien señaló la necesidad de que se «aumenten los puntos de vigilancia fija». En cuanto a los agentes medioambientales comentó que todavía «no se ha llegado a recuperar del todo el número de efectivos en relación a la época previa a los recortes», ya que la estimación ideal sería la existencia de unos 700 agentes en el conjunto de la región y «no llegamos a los 500», por lo que matizó que «hay plazas que están sin ocupar».
En este arranque de la campaña contra incendios, Poveda también indicó que todavía queda por cosecharse el cereal, ya que las cosechadoras son otro factor de riesgo, por lo que señaló la necesidad de que esta maquinaria tenga actualizadas las revisiones; que establezcan una franja perimetral o cosechen de fuera hacia dentro. Además recordó la prohibición de hacer fuego en el medio natural; denunciar actitudes que puedan derivar en incendios, la gestión correcta de los residuos o la prohibición de utilizar pirotecnia y de que aquellos ayuntamientos que la utilicen cuenten con autorización. «Los ciudadanos son protagonistas de la prevención de incendios», subrayó el representante de esta asociación.