Secretaría tumba el Pleno convocado para modificar el POM

LT
-

El cambio en el Plan de Ordenación tenía como objeto alejar la implantación de macrogranjas de cerdos, pero esa decisión «no se puede tomar en funciones»

Secretaría tumba el Pleno convocado para modificar el POM

La Corporación saliente cerró con reproches el Pleno postrero de la legislatura ya expirada. El informe desfavorable de la Secretaría del Ayuntamiento de Daimiel que concluye que «una Corporación en funciones es manifiestamente incompetente» para adoptar acuerdos que conlleven una modificación del Plan de Ordenación Municipal (POM) fue la base para ni siquiera poder votar la propuesta con la que el Grupo Municipal Socialista pretendía suspender la implantación de granjas de cría de cerdos en Daimiel, lo que también sirvió al alcalde en funciones, Leopoldo Sierra, para criticar al grupo de la oposición por «no aportar nada nuevo» en este asunto.
El Grupo Municipal Socialista solicitó el 15 de mayo, «en plena campaña electoral», recuerdan fuentes municipales, la convocatoria de un Pleno extraordinario que se celebró ayer, pero en el que desde su inicio se dejó claro, en base al informe jurídico que resumió la secretaria municipal, que no se podía tomar decisión alguna.
Estas cuestiones procedimentales marcaron la sesión ya que el portavoz socialista, Rafael Díaz del Campo, sugirió que la convocatoria del Pleno se retrasó hasta después de las elecciones por «interés o desinterés del alcalde», deslizando a su vez que en las comisiones previas a su celebración había recibido «amenazas» -sin especificar de quién o quienes- sobre la ilegalidad a la que se exponían los concejales de la Corporación saliente en este Pleno.
Ante estas afirmaciones, la secretaria, Pilar Campillo, tomó la palabra antes de las segundas intervenciones de los tres portavoces para desmentir a Díaz del Campo y recordarle que el Pleno se convocó por la solicitud registrada de los cinco concejales de su grupo -de los que solo había tres en las sesión-, y, por tanto, su celebración o desconvocatoria dependía de ellos como proponentes, según se recoge en la Ley Reguladora de Bases de Régimen local. Asimismo, la secretaria recalcó que para garantizar la legalidad de los acuerdos que proponían debatir se necesitaba de informe jurídico y del elaborado por los técnicos de la delegación de Urbanismo.
Estas acusaciones del portavoz socialista también fueron contestadas con vehemencia por el alcalde en funciones, Leopoldo Sierra, en su turno final. Sierra manifestó que no podía permitir que se hablase de amenazas, porque, expuso, «lo que se hizo fue informarle de las consecuencias de su propuesta», y recriminaba a Díaz del Campo que se presentase a este Pleno «sin aportar nada nuevo». «Venga usted con algo, con alguna reunión donde se hubiera conseguido que el viceconsejero de Medio Ambiente, que es un alto cargo del Partido Socialista, se comprometiera a suspender provisionalmente la Declaración de Impacto Medioambiental de la granja de cerdos, mientras se revisa el POM. Eso sí son medidas», enfatizó. En este duro alegato, el alcalde en funciones le afeó que haya permitido «esta pantomima por indicaciones superiores», y que dudara de la profesionalidad de los técnicos municipales.
Sierra también dijo que su próximo equipo de Gobierno va a seguir trabajando «para que la granja de cerdos no se instale en Daimiel». En esa línea avanzó la intención de elaborar una ordenanza garantista. La negativa a que la macrogranja se instale en Daimiel está avalada por «miles de firmas»de daimieleños, según aseguraron fuentes municipales.