Mayasa cerró 2017 con pérdidas de más de 2,3 millones

A. Criado
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Mayasa cerró 2017 con pérdidas de más de 2,3 millones - Foto: TOMÁ?S FERNÁ?NDEZ DE MOYA

Minas de Almadén y Arrayanes (Mayasa) cerró 2017 con un balance negativo de más de 2,3 millones de euros, que se suman a los 2,4 del año anterior, es decir, casi cinco millones en dos ejercicios

Minas de Almadén y Arrayanes (Mayasa) acordó hace un mes la reducción de su capital social por un importe de 12,78 millones de euros para corregir el desfase ocasionado, por pérdidas acumuladas, entre el capital social y el patrimonio neto de la sociedad. Una decisión que se sustenta en los últimos resultados hechos públicos por el Ministerio de Hacienda, que revelan que la empresa estatal cerró el ejercicio 2017 con un balance negativo de más de 2,3 millones, que se suman a los 2,4 del año anterior, es decir, casi cinco millones en dos ejercicios. Mayasa, que forma parte del grupo de empresas públicas que componen la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), presentó en 2017 una cifra de negocios de 1,02 millones, 42.000 euros menos que el ejercicio anterior (un 3,95%) que cerró con algo más de 1,06 millones. Lejos quedan los 11,25 millones registrados en 2010, un año antes de que entrara en vigor el Reglamento comunitario que prohibió la exportación de mercurio metálico. Ese 2011, la cifra de negocios ya cayó hasta los 6,26 millones. En lo que a los activos se refiere,  es decir, los bienes, derechos y otros recursos económicos que poseen las empresas y que son susceptibles de convertirse en beneficios o aportar un rendimiento económico, su valor al cierre de 2017 era de 14,35 millones de euros, un 14,5% menos que el ejercicio anterior, que ascendía a 16,8 millones.  Desde 2010, con casi 31 millones, este indicador económico ha ido decreciendo año tras año. El informe sobre empresas y fundaciones estatales hecho público por el Ministerio de Hacienda también revela que Minas de Almadén y Arrayanes suma 11,7 millones de euros en fondos propios, frente a los 14,05 que  tenía en 2016 y que su endeudamiento -el pasivo entre el patrimonio neto- representa un porcentaje del 15,89%. Mayasa, que no tiene financiación bancaria sobre recursos ajenos, presenta una rentabilidad económica y financiera negativas del 21,39% y 19,66%, respectivamente.  Con estos resultados, la auditoría externa de las cuentas anuales y consolidadas fue calificada de «favorable». En 2017, Mayasa tuvo en plantilla a una media de 63 trabajadores, por lo que ha perdido ocho en los últimos dos años, ya que sumaba 71 en 2015. Con este personal, para dar cumplimiento a normativa europea que obliga a almacenar de forma segura el mercurio metálico excedentario en Europa, la empresa estatal ha desarrollado una planta de estabilización de mercurio en el paraje denominado Las Cuevas. Mayasa dispone de un conjunto de instalaciones especializadas en la gestión del mercurio metálico, ubicadas a 10 kilómetros del casco urbano de Almadén, que disponen de todos los medios precisos para aceptar, analizar, depurar, envasar, almacenar y expedir mercurio metálico con las máximas garantías de seguridad ambiental y laboral. Cuentan con una elevada capacidad de almacenamiento dentro de un cubeto de seguridad, sistemas de pesada y control, protección contra infiltraciones al suelo e instalaciones auxiliares destinadas a asegurar la seguridad global y su control ambiental.