El sector confía en un repunte de precios de la cebolla

A. Criado
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Las cotizaciones, entre cinco y siete céntimos de euros el kilo, dependiendo del calibre y el destino, continúan hundidas desde finales de junio, por debajo de los costes de producción

El sector confía en un repunte de precios de la cebolla - Foto: David Perez

Los agricultores confiaban en un repunte de los precios con el inicio de la campaña de la cebolla tardía o de día largo, la más extendida en la provincia de Ciudad Real, pero las cotizaciones siguen hundidas, muy por debajo de los costes de producción. El sector tendrá su última ‘bala’ cuando ya no quede producto en el campo y haya que echar mano del almacenado. Los productores esperan que entonces «se regule el mercado y los precios suban», aunque sólo serviría para maquillar un campaña que, pase lo que pase, sólo puede calificarse ya como «mala».
Así lo entiende al menos Moisés González, técnico agrícola de la Cooperativa de Agricultores y Ganaderos (Coovimag) de Bolaños de Calatrava, que asegura que la cebolla se está pagando actualmente entre cinco y siete céntimos el kilo, «dependiendo del calibre y de su destino», y habría que llegar por lo menos a los 10 céntimos para cubrir costes. Destaca, en este sentido, la venta directa a empresas congeladoras, «una industria con una tendencia muy interesante para el sector», al igual que las peladoras. «Estas cebollas, a diferencia de las que tienen como destino el consumo en fresco, se pueden recoger con máquina y resultar también rentables para los agricultores», apostilla.
González insiste en que el esperado repunte de las cotizaciones «no se va a dar a corto plazo», sino que habrá que esperar a que «se limpie todo el campo» y el mercado empiece a demandar la cebolla almacenada por grandes productores o cooperativas que se asocian, de forma puntual, en zonas concretas de la provincia. En este punto, el técnico de Coovimag apunta a la agrupación de productores como una de las soluciones para acabar con los dientes de sierra en los precios de esta hortaliza, aunque reconoce que el proceso es «muy complicado».
A pesar del hundimiento de precios, Moisés González sostiene que la inmensa mayoría de los productores está recogiendo las cebollas cultivadas. Hay explotaciones, en la zona de Cinco Casas y Llanos del Caudillo, que se han tenido que quedar en el campo pero por razones fitosanitarias. «Son zonas en las que se plantó mucho ajo y ahora ha aparecido un ácaro que ataca al bulbo de la cebolla», precisa el técnico para añadir que «todo lo que no se haya cogido el próximo mes de noviembre ya no vale».
Dependiendo de lo que ocurra con la cebolla de almacenaje, la campaña 2018-2019 será «mala o muy mala». La cebolla temprana, conocida también como de día corto o de invierno, comenzó con unas cotizaciones espectaculares, muy por encima de los costes de producción y de los precios de mercado en los últimos años. Fue un espejismo, ya que los precios cayeron en picado a los pocos días y todavía hoy, tras finalizar en verano la recogida de la cebolla de medio grano e iniciar la de día largo, todavía no se han recuperado. Además, la cebolla de invierno representa únicamente el 10% del total de la producción de la provincia, que se concentra especialmente en el término de Bolaños de Calatrava. En el exterior, Reino Unido, Alemania y Francia siguen siendo sus principales mercados.