Fallece Fungairiño, exfiscal de la Audiencia Nacional

EFE
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Célebre por investigar numerosas causas sobre ETA y luchar contra el terrorismo, el cántabro muere a los 73 años

Fallece Fungairiño, exfiscal de la Audiencia Nacional - Foto: Chema Moya

Eduardo Fungairiño (Santander, 1946), ex fiscal jefe de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo, ha fallecido este domingo a los 73 años de edad, según han confirmado fuentes de la Fiscalía.
Fungairiño investigó numerosas causas sobre el terrorismo de ETA, como los casos de Henri Parot, José Javier Arizcuren Ruíz, Kantauri, Francisco Múgica Garmendia, Pakito; Santiago Arróspide, Santi Potros, Ignacio Etxebarria, Mortadelo, o contra Idoia Lopez Riaño, alias Tigresa. Entre los sumarios en los que intervino destacan los del atentado de Hipercor en Barcelona; el asesinato del comandante Ynestrillas; el atentado frustrado contra el presidente del Tribunal Supremo Antonio Hernández Gil; el ocurrido en la calle Príncipe de Vergara, o el de la plaza de República Dominicana.
Por esta lucha contra el terrorismo, en 1990 fue objeto de un atentado con paquete bomba enviado por ETA. La policía lo desactivó antes de que le estallara en las manos.
La Fiscalía General ha lamentado su pérdida y ha trasladado el pésame a familia, amigos y compañeros de Fungairiño, cuya imagen era muy conocida y reconocible porque empleaba una silla de ruedas a raíz de un accidente automovilístico que sufrió en 1965 cuando estudiaba Derecho.

 

Una carrera cargada de polémica

Fungairiño también se ocupó de casos de narcotráfico y delitos económicos, así como peticiones de extradición y de colaboración judicial o comisiones rogatorias en el extranjero. También ejerció como fiscal en el macro juicio por el envenenamiento masivo con aceite de colza desnaturalizado, en el que intervino durante los nueve años que duró su instrucción.
En 1994 mantuvo un enfrentamiento con el entonces fiscal general del Estado, Carlos Granados, tras solidarizarse con el fiscal de la Audiencia Nacional, Pedro Rubira, cuando este se mostró reticente a la puesta en libertad del general Rodríguez Galindo. En diciembre de 1996 fue expedientado junto a los fiscales Pedro Rubira, Ignacio Gordillo y María Dolores de Prado, del grupo conocido como los "fiscales rebeldes e indomables", cuando a raíz de una inspección en la Audiencia, la Fiscalía General advirtió "insubordinación" de los fiscales hacia su jefe, José Aranda, que fue destituido por su "falta de autoridad". La irregularidad de Fungairiño consistió en ocultar un informe pericial relacionado con el atentado de ETA contra el presidente José María Aznar, y por ello fue sancionado con una multa de 50.000 pesetas, que finalmente archivó la ministra de Justicia, Margarita Mariscal de Gante. A propuesta del entonces nuevo fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, fue nombrado en 1997 fiscal jefe de la Audiencia Nacional, un proceso de nombramiento que suscitó críticas de las asociaciones de fiscales.
En diciembre de 1997, provocó una tormenta en el seno de la Junta de Fiscales de Sala al aportar un informe que defendía la no competencia de la jurisdicción española en los crímenes cometidos por las dictaduras argentina y chilena, informe en el que algunos miembros de la fiscalía vieron una "justificación" de los golpes de Estado en ambos países. Fungairiño confesó el 15 de julio de 2004 en su comparecencia ante la comisión de investigación del 11M que no supo hasta ese mismo día de la existencia de la furgoneta de Alcalá de Henares (Madrid) que supuestamente emplearon los terroristas. Además, añadió que hasta la tarde del 13 de marzo creyó en la autoría de ETA y aseguró no haber descartado su posible implicación. Cuatro días después, pidió "disculpas" por la forma en que tuvo lugar su comparecencia.