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¿Teletrabajo? Estos son algunos de sus riesgos

L.G.E. / J.D.B.
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Los sindicatos hablan de estar vigilantes con el aislamiento, la falta de desconexión, que se asuma como conciliación o con el peligro de transformar empleados en falsos autónomos. Señalan que haya una baja implementación de la normativa

Los sindicatos insisten en separar teletrabajo y conciliación - Foto: Óscar Solorzano

Hay mucho más detrás del modelo de trabajar desde casa. Por un lado está la cuestión legal, que se ha regulado con una nueva normativa. Isabel Carrascosa, de UGT, cree que es buena, aunque apunta que la implantación sigue sin ser muy elevada en España, pues solo hay seis países de la UE que está por detrás. 

Nunzia Castelli también habla de una implementación baja de la nueva normativa. Señala que es obligatorio que para cada teletrabajador haya un acuerdo con la empresa, pero según los últimos datos hay dos millones de teletrabajadores en España y no llegan a 6.000 los acuerdos individuales. Apostilla que «están fuera de la ley» y cree, por tanto, que se «hace a la brava con las reglas que dicte la empresa y punto».

La nueva normativa deja bastante margen para regular el teletrabajo en los convenios. «Deja muy abierta a la negociación colectiva cómo se va llevar a cabo la realización del teletrabajo, la causística», comenta Carrascosa. Castelli añade que ahora hay una buena oportunidad para regularlo en los convenios colectivos de la región, pues hay muchos que quedaron paralizados y que toca negociar. En esas mesas se puede poner a debate cuestiones como complementos de transporte o vales de comida. Aunque podría parecer que no tienen mucho sentido en un trabajo desde casa, Castelli apunta que depende de si se consideran en convenio que son complementos salariales, pues en ese caso sí se tendrían que mantener.

En cuestión de teletrabajo, hay muchas derivadas a las que estar vigilantes. Carrascosa, de UGT, menciona por ejemplo, que hay que estar atentos al «derecho a la desconexión digital y a la prevención de la salud de los trabajadores». También avisa de que se debe procurar que el teletrabajo «no suponga la discriminación a la hora de promocionar o de poder formarse».

Castelli, de CCOO, previene del riesgo de «aislamiento social y cierta individualización». Señala que no es solo que no se socializan con los compañeros, sino que «están más aislados aún del sindicato y eso no es bueno para la garantía de ningún derecho». También avisa de que puede haber problemas con los sistemas de control o de ‘fichar’, pues podrían entrar en una «zona fronteriza con la privacidad y protección de datos». E incluso alerta de que algunos teletrabajadores pueden acabar transformándose en falsos autónomos. 

Y si hay algo que recalcan desde UGTy CCOO es que no se puede asimilar a conciliación. «Es positivo al no tener que desplazarte, pero una de las bondades del teletrabajo no es la conciliación», recalca Carrascosa, «la persona que teletrabaja está haciendo sus funciones igual que la persona que está de manera presencial». Explica que por eso un teletrabajador puede pedir medidas de conciliación como una reducción de la jornada. Castelli   apunta que «no es que por teletrabajar concilio mejor». «Si alterno el trabajo productivo remunerado con la lavadora, llevar los niños al cole... nos volvemos locas, eso no es conciliar, es sobreexplotación». concluye.