Antonio López puebla Silos de sueños angelicales

I. Pascual
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Antonio López puebla Silos de sueños angelicales - Foto: Miguel Á?ngel Valdivielso

El monasterio acoge hasta octubre 22 obras del artista de Tomelloso en una muestra que combina pintura y escultura y que supone un canto a la «modesta naturaleza»

Sentimiento, fragilidad, ternura, paz... Antonio López se funde con el monasterio de Santo Domingo de Silos en Burgos con una exposición de 22 obras que combina pintura y escultura en un intento de prolongar los sueños angelicales de la infancia.
El artista de Tomelloso reflexionaba ayer  en la inauguración de la muestra sobre la idea de aunar en una exposición flores y cabezas  infantiles, dos temas que le conmueven muchísimo porque «tienen mucha relación, son la vida inocente y forman parte de un mismo sentimiento, de algo modesto de la naturaleza, pero que dice tantas cosas», y desveló que las cabezas están inspiradas en las de sus nietos y su hermana pequeña que nació cuando él tenía 16 años.
Por esa  afinidad se mostró muy satisfecho de haberlas reunido en la muestra de Silos, donde exponer supone para él un «sueño maravilloso», porque las obras de los artistas normalmente «no se ven» en esos espacios. Explicó, finalmente, que en todas las épocas del hombre, «lo mejor está incorporado a los espacios religiosos» donde se encontraban los dioses.
La exposición se compone de piezas que fueron realizadas por el artista tomellosero en 2007 tras unos talleres realizados en el Palacio de los Serranos de la capital abulense. A ellas se suman flores frescas y marchitas, que componen un ciclo y que fueron elaborados posteriormente.
Se recogen también, como cierre de la muestra, tres obras paisajísticas de María Moreno, la mujer del pintor, un «trabajo angelical», como lo calificó ayer el propio Antonio López. Además, el artista incluye en una vitrina una veintena de sus cabezas de niñas, de distintos  tamaños, que se completan con dos de grandes dimensiones, Carmen dormida y Carmen despierta, de bronce, que se han instalado en el exterior del monasterio.
La exposición puede visitarse hasta el próximo mes de octubre.