2.000 alumnos menos y 600 docentes más bajo amenaza de COVID

Pilar Muñoz
-

Los 98.000 alumnos matriculados en la provincia de Ciudad Real y sus 7.960 profesores inician el curso en las aulas, salvo en Bolaños de Calatrava por el confinamiento

2.000 alumnos menos y 600 docentes más bajo amenaza de COVID - Foto: Fotos Rueda Villaverde

El curso escolar 20-21 comenzó ayer para cerca de 98.000 alumnos de Infantil (12.858), Primaria (30.135), Secundaria (20.986), Ciclos Formativos de FP y de otras enseñanzas artísticas y de idiomas de la provincia de Ciudad Real, unos 2.000 menos respecto al curso anterior aunque todavía hay procesos de matriculación abiertos. Sin embargo, el número de profesores se ha incrementado por la nueva situación que se va a vivir en los colegios por el coronavirus. El curso académico marcado por la irrupción del COVID-19 va a contar en la provincia de Ciudad Real con 7.960 profesores, 425 más.
En los próximos días se adjudicarán otras 200 plazas de profesores en los colegios e institutos dentro del Plan de Éxito Educativo y de Prevención del Abandono Escolar Temprano.
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha ampliado diferentes medidas en los centros educativos para preservar la salud y la seguridad del alumnado y de los casi 8.000 docentes que van a impartirles formación. Así lo indicó ayer la delegada de la Junta de Comunidades, Carmen Olmedo, en su comparecencia ante los medios para dar a conocer las novedades del curso junto al delegado provincial de la Consejería de Educación, José Caro.
2.000 alumnos menos y 600 docentes más bajo amenaza de COVID2.000 alumnos menos y 600 docentes más bajo amenaza de COVIDEl Ejecutivo regional ha hecho todo lo que está en su mano para que la vuelta a las aulas se haya desarrollado en las mejores condiciones, aseguró Olmedo, quien añadió que la intención de la Administración regional es mantener el modelo presencial de la formación, esto es, en las aulas, mientras sea posible, y de ahí que haya tomado casi una veintena de medidas sanitarias, organizativas y sociales para una vuelta a clase más segura. La primera medida ha sido un plan extraordinario de obras dotado con más de 2,4 millones de euros en la provincia que ha permitido llevar a cabo 117 actuaciones. Además, se están repartiendo 350.000 mascarillas, con homologación UNE, entre otro material sanitario, y se han reforzado los servicios de limpieza.
Los escenarios. Como la realidad puede ser cambiante, se han previsto tres escenarios posibles: uno, de clase presencial; otro semipresencial cuando haya riesgo de transmisión comunitaria, siempre dictaminado por Salud Pública; y un tercero no presencial, telemático, por si se hay un nuevo confinamiento. En este sentido, 24 institutos han solicitado acogerse a una formación semipresencial.
Los 236 centros educativos de la provincia iniciaron el curso con normalidad, de forma presencial, salvo en Bolaños, por el confinamiento, y en colegio Santo Tomás de Villanueva de la capital donde están terminando las obras de adaptación. El delegado de Educación destacó que se han desdoblado 167 unidades en los centros para garantizar la distancia de seguridad.