Triunfador Carlos Aranda

Rafael Zaldívar
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Salidas en hombros y vuelta al ruedo al quinto novillo de Villamarta. Emilio Silvera y el 'galo', un ápendice por coleta en el último festejo que cierra la feria de Almodóvar del Campo

Triunfador Carlos Aranda

Lo mejor de la tarde vino a partir del cuarto novillo, pues los tres primeros estuvieron discretos de presencia y ofrecieron mal juego. Cuando hubo más presencia, mejoró la actuación de los novilleros y el espectáculo se vino arriba. Carlos Aranda, que había recibido una voltereta en el primero de la tarde al entrar a matar, lo recibió por verónicas lucidas rematadas con media. Estuvo solvente en este cuarto en varias tandas en redondo con algún enganchón includo. Se creció en los naturales y en los pases citando por la espalda entre el favor del público asistente. Se adornó antes de recetar una estocada al encuentro. Dos orejas para el daimieleño. En el primero un novillo chico, pases por bajo para armar al novillo que protestaba repetidamente y que sabía lo que se dejaba atrás. Necesitó de un pinchazo, mediatendida y un descabello. Saludos y pitos al novillo en el arrastre. 

A Emilio Silvera le tocó el mejor novillo, al que se le dio la vuelta al ruedo. Jugó los brazos muy en alto en el recibo capotero, mejorando con las dos medias. El de Villamarta que berreó en los comienzos tenía codicia y fue a más en sus envestidas. Series con altibajos mejorando en los naturales que el bravo acudía incansable a los engaños. Vimos a Silvera algo acelerado. Tras el pinchazo y estocada en el costillar se le concedió una oreja. En el segundo de la tarde, Silvera veroniqueó a pies juntos. Lució en los pases de pecho al rajadito que se iba a tablas. Le pegó un gañafón y le rompió la taleguilla. Puso voluntad. 

El galo cortó otra oreja al sexto que estuvo en plan mullidor como en toda su actuación. Pareó a sus dos novillos y no muy bien por cierto. Todo muy rápido y con movimiento de zapatillas en la muleta. El toreo debe ser pausado y no al hilo del pitón. Media muy tendida y descabello. 

En el tercero de la tarde que dio una voltereta hincando los pitones en la arena, muy mal al poner banderillas, mejorando en el trasteo con la muleta; algún pasaje lucido al natural precedió al abaniqueo y a los desplantes. Dos pinchazos y media tendida.Saludó una ovación.