Piden máxima pena por el asesinato del ferretero Jesús Mora

Pilar Muñoz
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Un jurado popular va a juzgar a un ciudadano rumano acusado de golpear brutalmente a su amigo y después degollarle con una hachuela y deshacerse del cuerpo bajo un olivar

Piden máxima pena por el asesinato del ferretero Jesús Mora - Foto: Pablo Lorente

Un jurado popular va a enjuiciar al  hombre que degolló a otro bajo un olivo del paraje conocido como ‘Cañada del pito’, en el término municipal de Herencia. Ocurrió la madrugada del 8 del pasado mes de febrero y el sumario ya ha entrado en la Audiencia Provincial de Ciudad Real.
Según ha podido saber La Tribuna, la familia pide la máxima pena por el asesinato alevoso de Jesús Mora Antequera, un conocido ferretero de Miguelturra.
Este periódico ha podido conocer que el informe forense que obra en autos establece dos momentos    en el crimen y, según revela el cadáver de Jesús Mora, el acusado,  de iniciales I. C. M., que nació en Rumanía hace 25 años, presuntamente primero le propinó una brutal paliza y después se lo llevó moribundo hasta un paraje, lo arrastró y lo degolló con una hachuela.
A juicio de la letrada Gema Cabanes, que ejerce la acusación particular en representación de la familia de Jesús Mora, los hechos narrados  son constitutivos de un delito de asesinato alevoso, concurriendo todas las circunstancias agravantes, incluso la relación de parentesco. Por ello la abogada, según ha podido saber La Tribuna, pide la máxima condena por asesinato: 25 años de cárcel, a lo que hay que sumar las penas máximas por conducir un vehículo a motor sin permiso.
El presunto homicida se entregó en la Comisaría Provincial de Ciudad Real y se declaró autor de la muerte violenta de su amigo Jesús Mora Antequera la madrugada del 8 de febrero en el término municipal de Herencia.
Sin embargo, ante el juez que instruía la causa se acogió a su derecho a no declarar. El abogado José Carlos Madrid, que le prestó asistencia jurídica tras la detención, dijo que el acusado estaba «muy arrepentido» y que «no estaba bien».
crónica de hechos. El presunto homicida vivía en una pensión de la localidad toledana de Quintanar de la Orden por motivos laborales. «Trabajaba de albañil y viajaban hacia  Quintanar cuando ocurrieron los hechos», refirió a este diario el letrado, quien subrayó que a su cliente le había molestado mucho que se digan cosas sobre una supuesta relación entre la víctima y él que no son ciertas. «Sólo eran amigos, él conocía a la familia de Jesús porque era amigos de todos. Pero sólo había una buena amistad», reiteró el letrado que se hizo cargo de la defensa. Esta cuestión también se dilucidará  en el juicio que se celebrará en la Audiencia Provincial de Ciudad   Real por la Ley del Tribunal del Jurado.
Sea como fuere, los dos viajaron a Quintanar de la Orden (probablemente pidió a la víctima que le llevara en el coche), empezaron a discutir, «se pelearon y el acusado cogió una herramienta, le golpeó y le causó la muerte» la tarde del 7 de febrero o el 8 de madrugada (es otra cuestión a aclarar) en el arcén de la CM-420. Al parecer, un matrimonio pudo ser testigo, haberlos visto discutiendo y haber llamado a la Policía.
Según la versión del acusado, discutieron, se pelearon y le propinó varios puñetazos dentro del coche, después se bajó, rodeó el vehículo, cogió una de las herramientas que llevaba para labores agrícolas, se dirigió hacia la puerta del copiloto, la abrió y le asestó un golpe a la altura del cuello. Así lo relató el 12 de febrero el encausado durante la reconstrucción del crimen. El presunto homicida explicó al juez instructor y a los investigadores cómo ocurrieron los hechos la madrugada del 8 de febrero en el arcén de la CM-420, dentro del término de Herencia.
Después, según el relato de hecho en el escenario del crimen, se subió al coche y se dirigió hacia unos olivos, a un kilómetro y medio de donde ocurrieron los hechos. Se bajó del vehículo, arrastró el cuerpo, lo dejó bajo un olivar y salió huyendo del lugar «muy asustado». El autor confeso se deshizo de su teléfono móvil y de la alfombrilla del coche llena de sangre. Después llamó a su hermano, quien le aconsejó que se entregara.