Un grito contra la dependencia de la indecencia

Nieves Sánchez
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Los sindicatos ponen el foco en la precariedad en sectores como el de los cuidados y en el colectivo de las mujeres y solicitan que se revierta la reforma laboral «para que se devuelva la dignidad al empleo»

Un grito contra la dependencia de la indecencia - Foto: Pablo Lorente

Más de diez años después del  inicio de una de las peores crisis económicas que ha padecido este país,  muchas familias siguen dependiendo para sobrevivir de sueldos «indignos» en condiciones laborales «indecentes». Situación que se da especialmente en sectores relacionados con el cuidado de personas, el campo, el comercio y la hostelería, y especialmente en los colectivos más vulnerables, que siguen siendo las mujeres, los jóvenes y los trabajadores menos cualificados.
«Trabajo decente es un trabajo estable, seguro, justamente remunerado, todo eso de lo que carecemos en esta provincia. La precariedad, la reforma laboral, los contratos a tiempo parcial no deseados o la siniestraliedad son las principales causas de que tengamos unas condiciones laborales poco decentes en Ciudad Real». Los secretarios generales provinciales de CCOO y UGT, José Manuel Muñoz y Juan Jiménez, respectivamente, han puesto el acento en la calle sobre la «situación indecente» que viven a diario los trabajadores de muchos sectores, coincidiendo en el día de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, cuyo foco se ha colocado este año en la inversión en cuidados y la conciliación para la igualdad de género.
A las puertas de la sede de las dos centrales sindicales en la calle Alarcos y delante de pancartas que aludían a la jornada que se celebra a nivel mundial, sendos líderes sindicales han defendido lo que debe ser un empleo digno y el respeto a los principios y derechos laborales, que garanticen unos ingresos «justos y proporcionales» al esfuerzo del trabajo que se realiza, «garantizando los principios de igualdad de todas las personas».
Tanto Jiménez como Muñoz reclaman al Gobierno que resulte de las urnas que revierta la reforma laboral «para que se devuelva la dignidad y la decencia al empleo». «No se puede hablar de decencia con una reforma laboral que sigue machacando el mercado de trabajo. Por ejemplo en materia de conciliación se han perdido derechos, por lo tanto tiene que haber una legislación justa que equilibre las relaciones entre los trabajadores y los empresarios», indicó el líder de CCOO.
La precariedad de los trabajadores del sector de la dependencia era el sector objetivo de la jornada de ayer. «Tenemos que derrumbar esa barrera estructural que ha puesto a la mujer como única responsable de los cuidados, un sector que ha generado 200.000 puestos de trabajo en España y 20.000 en la región, donde más de 63.000 personas tienen reconocido el derecho de dependencia, pero a más de 5.400 todavía no se les está prestando y donde más de 4.800 están en lista de espera».
Pero la precariedad y la indecencia tiene muchas caras. Jiménez explicó que en la provincia hay abiertos otros conflictos, como en el campo, donde muchos propietarios de explotaciones «se niegan a pagar los 900 euros del salario mínimo interprofesional», por lo que exigieron una reflexión a los dirigentes de Asaja en su conjunto y al presidente regional. «Así no se puede vivir dignamente y planificar el futuro, por eso no nos cansamos de reivindicar mejoras para que esta provincia despegue».