La temporalidad se acentúa en los pequeños municipios

I. Ballestero
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La temporalidad se acentúa en los pequeños municipios

La temporalidad en la provincia de Ciudad Real es un problema del mercado laboral que se acentúa en los municipios con menos población

La temporalidad en la provincia de Ciudad Real es un problema del mercado laboral que se acentúa en los municipios con menos población. Allí donde hay menos habitantes es más difícil obtener un puesto de trabajo fijo, y los partidos políticos no dejan de mandar mensajes al mundo rural después de que la llamada ‘España vacía’ saliera a la calle hace apenas unos días para reclamar la atención que no ha tenido hasta ahora. Más allá del debate de si se trata de territorios vacíos o territorios vaciados, lo cierto es que las formaciones que pretenden atrapar el voto rural a través del mensaje de su mejoría económica tienen una realidad que afrontar en esta provincia: la tasa de empleo indefinido en los municipios de menos de 5.000 habitantes es mucho más pequeña que en el conjunto de la provincia, donde ya de por sí es complicado encontrar un empleo fijo. Las cifras corresponden al Ministerio de Trabajo, aunque el detalle municipal lo recoge la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. En los tres primeros meses del año, la contratación indefinida en la provincia ronda el 7 por ciento, después de que se hayan firmado 46.124 contratos de trabajo y solo 3.223 hayan sido contratos para un puesto de trabajo indefinido. En los municipios de menos de 5.000 habitantes, la realidad es incluso más fría, ya que en los dos primeros meses del ejercicio (la contabilidad de la contratación lleva un mes de retraso en el detalle municipal que recoge el Gobierno regional en su portal) se han firmado 8.763 empleos, y sólo 239 han sido de carácter indefinido. Es decir, que allí donde en el conjunto de la provincia la contratación fija ronda el 7 por ciento de la creación de nuevos empleos, en el mundo rural, en los municipios de menos de 5.000 habitantes, es apenas del 2,7 por ciento. Pese a esa gran diferencia, hay características comunes a los municipios más y menos poblados del territorio ciudadrealeño. Por ejemplo, que las mujeres tienen un menor acceso a los puestos de trabajo indefinido que los hombres, ya que seis de cada diez puestos de trabajo fijos han sido para ellos en los municipios de menos de 5.000 habitantes, hasta 148, mientras que sólo cuatro de cada diez, 91, fueron para mujeres. Otra característica común es que la contratación repuntó en enero, coincidiendo con campañas como la aceituna en el campo (5.540 contratos en el primer mes del año) pero fue mucho menor en el mes de febrero, cuando se quedó en 3.223. Hay que contar que en las localidades menos pobladas de la provincia el impacto de campañas tradicionalmente generadoras de empleo, como la de rebajas o las temporadas en el sector de la hostelería, tienen un impacto menor que en la contratación del conjunto de la provincia. De hecho, el principal polo de generación de empleo en los municipios menos poblados de la provincia de Ciudad Real es la agricultura, como sucede en buena parte del año en el conjunto del territorio ciudadrealeño. En total, según el detalle municipal de contratación que ofrece la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, de los 8.763 contratos que se firmaron en los meses de enero y febrero en los municipios de menos de 5.000 habitantes de la provincia, 5.163 corresponden a la agricultura, pero con el problema de la temporalidad: de esos, la inmensa mayoría fueron de carácter indefinido, hasta 5.096. El principal generador de empleo en el mundo rural es también el que suele tener un mayor grado de temporalidad.