Más incendios con la misma superficie forestal dañada

Manuela Lillo
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Al cierre del mes de agosto, la provincia había registrado 33 siniestros por fuego, un 43% más. En lo que va de campaña, se triplica la superficie no forestal que se ha quemado

Más incendios con la misma superficie forestal dañada - Foto: Tomás Fernández de Moya

La provincia de Ciudad Real ha registrado este año un mayor número de incendios pero la superficie forestal afectada por las llamas se ha mantenido prácticamente similar a la del año pasado. Hasta el pasado 31 de agosto, el número de incendios contabilizados en la provincia fue de 33, lo que supone diez más (un 43% por ciento de incremento) en relación con el mismo periodo del año pasado, cuando se cifraron en 23. 
Así lo recogen los datos publicados por la Junta de Comunidades en el marco del seguimiento continuo que hace de este tipo de siniestros a través del Plan Infocam, que se activó el pasado 1 de junio y que estará operativo hasta el próximo 30 de septiembre. 
Por lo que atañe a la superficie forestal, las hectáreas afectadas por el fuego se han situado hasta agosto en la provincia de Ciudad Real en 566,30, una cifra muy similar a la que resultó dañada el año pasado en el mismo periodo, que fue de 535,90. Aunque se trata de datos provisionales, sólo se prevé «ligeras diferencias» al hacer un recuento exhaustivo de unas cifras que ponen de manifiesto que Ciudad Real es una de las provincias que menos se ha visto perjudicada por las llamas en el conjunto de la región.
Más incendios con la misma superficie forestal dañadaMás incendios con la misma superficie forestal dañadaLas peor paradas este verano han sido las provincias de Cuenca, con hasta 2.783 hectáreas forestales quemadas, y Toledo, con otras 2.605. En el primero de los casos, el fuego se registró a finales de julio, en la zona de Barchín del Hoyo, y el viento dificultó las tareas de extinción, por lo que el incendio alcanzó el nivel 1 por afectación grave a bienes forestales. En el segundo de los casos, en la provincia de Toledo, el fuego dejó su efecto más destructivo un mes antes, a finales de junio, con el incendio que afectó al término de Almorox, causando daños en la provincia de Toledo y también en la comunidad de Madrid. 
Estos grandes incendios han elevado de forma considerable la superficie forestal calcinada en el conjunto de Castilla-La Mancha, que ha pasado de las 1.068 hectáreas afectadas hasta agosto del año pasado a las 6.659,61 quemadas al cierre del pasado mes. 
En la provincia de Ciudad Real, el peor de los siniestros por fuego registrado en el periodo de riesgo  extremo, los meses de julio y agosto, fue el que tuvo lugar a mediados de julio en Puertollano, concretamente en la Deshesa Boyal. El fuego destruyó unas 200 hectáreas, según informaron a este diario fuentes del Infocam, que explicaron que en los incendios intervienen muchos factores y uno de los más destacados es el meteorológico. En este sentido, se refirieron a los incendios causados por rayos, que si bien en ocasiones se apunta a que tienen una incidencia minoritaria en relación con el conjunto de siniestros, también se deben tener en cuenta. De hecho, ayer mismo se registró un incendio por rayo en Viso del Marqués que, sin embargo, no alcanzó a más de 20 metros cuadrados.
Otro de los incendios registrados en la provincia fue el que tuvo lugar en Luciana a mitad del pasado mes de agosto como consecuencia del accidente de un camión. Quemó unas 20 hectáreas.  
La rápida intervención de los efectivos que combaten contra el fuego y la eficiencia en su labor son fundamentales frente los incendios. Sobre todo en una campaña como la actual, que arrancó con un riesgo mayor que el año pasado debido a que la primavera fue «extremadamente seca» y las temperaturas fueron en ascenso. La primera ola de calor fue en el mes de junio y dejó una máxima de 42 grados, récord para un mes de junio. 
Sin embargo, a lo largo de este verano se ha registrado una mayor afectación de la superficie no forestal, que se ha triplicado. El fuego ha devorado hasta el mes de junio un total de 437,48 hectáreas no forestales, frente a las 128 del mismo periodo del año pasado. Además, hay que tener en cuenta que el mayor número de siniestros se quedan en conatos, es decir, afectan a una superficie menor de una hectárea. Se han contabilizado 59.