Un niño de Puebla se ahoga en una piscina privada en Burgos

D. R. / F. L. D.
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El cuerpo sin vida del menor fue enterrado ayer en Puebla de Don Rodrigo, localidad que dejó hace un año junto a sus padres, que son los guardas del coto donde el viernes falleció.

Acceso a la finca en la que se produjo el accidente. - Foto: Miguel Ángel de la Cruz

Un niño de tres años de edad perdió la vida el viernes de la semana pasada tras ahogarse al caer de forma accidental a la piscina de una finca privada ubicada a las afueras de la localidad burgalesa de Ciruelos de Cervera. El fallecido residía en esta finca, de nombre Valdegabón, junto a sus padres, que son los guardas del coto. Esta familia es de la localidad ciudadrealeña de Puebla de Don Rodrigo, en cuyo cementerio fue enterrado ayer el cuerpo sin vida del menor, donde también reside la mayor parte de su familia, muy conocida en este pequeño municipio de unos 1.200 habitantes.
El trágico suceso tuvo lugar pasadas las 19.30 horas, cuando varias llamadas alertaron a los servicios de emergencia de que el niño se encontraba inconsciente tras unas primeras labores de reanimación, por lo que se dio aviso urgente al Servicio de Salud de Castilla y León (Sacyl), que envió una ambulancia con soporte vital básico y un helicóptero medicalizado. El personal médico trató de salvar la vida del pequeño, pero tras mucho esfuerzo solo pudieron confirmar el fallecimiento.
Nada más ocurrir la tragedia, la noticia corrió como la pólvora por Ciruelos de Cervera, que el pasado viernes había vivido un caluroso día de verano en el que muchos vecinos se habían lanzado a la calle para presenciar en directo la cuarta etapa de la Vuelta a Burgos, cuyo pelotón pasó por la localidad a primera hora de la tarde. Tras disfrutar de la prueba, el pequeño volvió con sus padres y otros chavales a la finca, donde disfrutaron de un baño en la piscina.
Cuando caía el sol, todos los niños salieron del agua y se estaban secando. Pero al parecer, en un despiste, este menor de tres años volvió a caer a la piscina y cuando sus padres lo encontraron poco pudieron hacer por salvar su vida. Tras lo ocurrido, los progenitores tuvieron que ser atendidos por una crisis nerviosa. El municipio burgalés se sumió en una profunda tristeza y el Ayuntamiento ha declarado un día de luto por la muerte de este joven vecino.
El menor llevaba un año en Ciruelos de Cervera, donde llegó junto a sus padres el año pasado procedentes de Puebla de Don Rodrigo. La familia, que se encarga de guardar la finca Valdegabón, donde vivían, se había integrado desde el principio en el pueblo y muy pronto consiguió el cariño de todos los vecinos de este municipio de algo más de un centenar de habitantes, según fuentes vecinales. El pequeño iba a empezar el colegio este próximo mes de septiembre. La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación.