Las 21 exigencias del independentismo

SPC
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Las 21 exigencias del independentismo - Foto: Andreu Dalmau

Torra reclama a Sánchez desde el autogobierno a un debate sobre la Monarquía para avanzar en las soluciones de la crisis política

Desde el autogobierno para Cataluña hasta un debate sobre la Monarquía, no hay aspecto que se les escape a los independentistas a la hora de pedir. Así se puso de manifiesto después de que el Govern difundiera los 21 puntos que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, exigió al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, en la reunión que mantuvieron el 20 de diciembre en el Palau de Pedralbes de Barcelona. El documento Propuesta del Govern de Cataluña en la cumbre con el Gobierno de España: Un pacto de Estado para solucionar el conflicto entre España y Cataluña esgrime que la situación actual en Cataluña es política y requiere de «soluciones políticas». 
El listado agrupa las reivindicaciones que los independentistas consideran el punto de partida para iniciar un diálogo con Madrid y que, en su día estuvieron rodeadas de un halo de misterio hasta que ayer decidieron revelarlas durante la mesa de diálogo de partidos que se celebró en la Generalitat.
Las exigencias de los secesionistas se basan en tres ejes. Respuesta democrática al conflicto catalán, medidas para la regeneración democrática del Estado y lo que  llaman desfranquización de España. En el primer área y para que quede claro desde el principio, el texto destaca las reivindicaciones de «reconocer y hacer efectivo el derecho a la autodeterminación del pueblo de Cataluña», para lo que el Govern cree que puede ser necesaria «una mediación internacional» para tener «una negociación en igualdad».
El Govern recalca en esta propuesta que «la soberanía de las instituciones catalanas ha de ser respetada y no amenazarla con la aplicación del artículo 155» y que se tienen que «investigar los abusos policiales y económicos ejercidos contra el pueblo de Cataluña», además de dejar «atrás» la vía judicial.
«Sin límites ni condiciones». En cuanto a la «regeneración democrática», destacan las demandas de impulsar «un compromiso para la ética política», garantizar la separación de poderes, revertir «la reculada de la calidad democrática de España» y poner fin «a la complicidad de cuerpos policiales y del aparato judicial con la ultraderecha».
En relación con la «desfranquización», el documento considera que «pervive» la influencia de la cultura de la dictadura, y esto «es incompatible con la plenitud democrática de España».
En este sentido, llaman a terminar con «privilegios derivados del franquismo» y demanda iniciar «un proceso explícito de desfranquización y un debate sobre la monarquía», además de avanzar hacia la nulidad de los juicios franquistas.
En el documento se define al independentismo como un movimiento que «no va contra nadie» y que está dispuesto a «dialogar», y en este contexto emplaza al Estado a pasar del «no a todo» a dialogar «sin límites ni condiciones».
Tanto el Partido Popular como  Ciudadanos habían exigido en varias ocasiones al Gobierno de Sánchez que diera a conocer el contenido de este documento que llegó a manos del presidente en una contradictoria reunión que no se concretó hasta el último momento. La oposición acusaba a los dirigentes socialista de que se estaba ocultando un pacto con los independentistas, algo que el Ejecutivo siempre negó. Finalmente, y después de que varios medios dieran a conocer parcialmente algunas de las peticiones básicas, fue el Govern el que publicó el texto.