Las ventas de tabaco en estancos tocan suelo

Hilario L. Muñoz
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Las ventas de tabaco en estancos tocan suelo - Foto: RUEDA VILLAVERDE

La provincia compra la mitad de cajetillas que hace una década, 25 millones, la mitad de tabaco de liar, con 50.580 kilos, mientras se duplican los cigarros

Las ventas de tabaco en la provincia de Ciudad Real parecen haber tocado suelo en 2018 tras sumar ocho años seguidos de caída en las cifras de ventas. Así se pone de manifiesto en la estadística publicada ayer por el Ministerio de Hacienda y en la que se indica que los ciudadrealeños compraron cigarrillos, cigarros, papel de liar y picadura para pipa por valor de 127.724.141 euros. Se trata de la menor cuantía desde el año 2007, antes de los incrementos progresivos en los precios del tabaco que hubo con la llegada de la crisis y las medidas europeas. Por hacer una idea, antes de iniciarse esta caída, en 2010, las ventas llegaron al récord de 155.209.289 euros, por lo que en esta década los estancos han visto caer en casi un 18 por ciento sus ingresos. El tocar suelo del tabaco se infiere del hecho de que tras unos años 2017, 2016 y 2015 en los que la reducción de las ventas de tabaco superaban el 3%, el pasado año solo descendió en un 0,4 por ciento, de perder casi cinco millones de euros al año en ventas se ha pasado a caídas en las ventas de 528.260 euros.
Para el presidente de la Asociación Provincial de Estanqueros, Fernando Bermejo, los datos implican que «se mantienen las ventas». En su opinión el tabaco cae porque la gente sigue consumiendo tabaco ilegal, «hoja que no lleva ningún control sanitario ni nada». «Se hace algo por las autoridades pero hay mucho tabaco de ese en el mercado», apuntó el presidente de la asociación provincial de estanqueros, quien recordó que no solo es contrabando sino también compra por internet. «El que haya parado la caída es una buena noticia pero hay que seguir luchando con medidas eficaces», dijo Bermejo, para apuntar que se está estudiando implantar un sistema de trazabilidad, como en los alimentos, con una propuesta que realizará la Fábrica de Moneda y Timbre para toda Europa. «La intención es saber dónde se ha fabricado y cómo ha llegado al estanco».
Para el presidente de los estanqueros la situación no es que se fume menos que hace unos años, evidentemente, pero el fumador no ha desaparecido. «En unos casos ha dejado de fumar pero en otros se ha pasado al tabaco ilegal», en su opinión, el tabaco tiene riesgos con el de curso legal pero en el otro se desconoce. «Fumar no es bueno pero el tabaco legal, aparte de impuestos, lleva un control sanitario y el otro no lleva ninguno».
Por tipos de tabaco, se vendieron 25.047.629 paquetes de cigarrillos. Son menos de la mitad de los 52.059.255 que se vendían hace una década en el año 2008. Le siguen, los cigarros con 24.315.448 y que tienen un camino contrario, ya que hace una década se compraban la mitad, con 11.935.420 en aquel 2008. Respecto al tabaco de liar que se puso de moda al inicio de la crisis, los datos muestran que el pasado año se compraron 50.580 kilos, apenas la mitad que hace tan solo un lustro cuando las ventas alcanzaron los 96.363 kilos. Por último, la picadura de pipa es la única cuyas ventas subieron con 9.165 kilos, 25 más que el pasado año, pero son la mitad de los que se vendieron en 2014.