Ciudad Real frena la pérdida de extranjeros

R. Ch.
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Imagen de archivo de gente en la capital - Foto: TOMÃ?S FERNÃ?NDEZ DE MOYA

La pérdida de población que apunta el INE tiene la excepción de la llegada de más extranjeros en 2018 a una provincia con la edad media más alta de su historia

La señal de alerta demográfica lleva ya años encendida y los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, a fecha de 1 de enero de 2018, no hacían otra cosa que oficializar una situación que cada vez preocupa más a las administraciones: Ciudad Real está entre las provincias de España que más población pierde. Atendiendo a esas cifras, Ciudad Real bajó de la barrera de los 500.000 habitantes por primera vez en décadas. Desde 2004 la provincia no se encontraba tan deshabitada, según la cifra de personas empadronadas en los 102 municipios que dan vida a la provincia.
Un problema, el de la caída de la población que si bien es cierto se ha conseguido paliar en los últimos años, en los que el ritmo de pérdida de población no se extiende a todos los municipios: por ejemplo, Ciudad Real capital encadena dos años consecutivos ganando vecinos, que son ya 74.743. Esa tendencia no se registraba en las estadísticas demográficas desde el año 2012, cuando el número de personas empadronadas tocó techo en Ciudad Real, rozando los 75.000 habitantes, una barrera que la capital no ha conseguido superar en su historia reciente.
Además, la revisión del INE también deja otra noticia: la provincia ha frenado la hemorragia continua de pérdida de población inmigrante. Según las cifras que esta semana oficializaba el INE, Ciudad Real suma vecinos extranjeros por primera vez desde hace ya cinco años. Un lustro de éxodo de inmigrantes que se tradujo en la pérdida de 17.500 extranjeros desde que la provincia fuera el hogar para casi 46.200 en el año 2012. En el pasado 2018 ganó 147 inmigrantes en los padrones municipales.
De las 102 localidades de la provincia, solo doce de ellas sumaron nuevos vecinos en 2018, mientras que el resto perdió habitantes, con la única excepción de El Robledo, que el año pasado mantuvo los mismos habitantes que en 2017. Cada vez hay menos gente en la provincia y, los que están, son más veteranos. El INE apunta en Ciudad Real la edad media más elevada desde que ofrece estas estadísticas, en 1998, el número de mayores de 65 años roza ya los 100.000, la cifra más alta de toda la historia demográfica de la provincia, mientras que los menores de 15 años son ahora 76.300, 10.000 menos de los que había hace una década.