Un rescate a tiempo evitó la tragedia

María Ñacle
-

Gloria y Ester no dudaron un instante a la hora de actuar para sacar del agua a la menor de cuatro años rescatada el pasado jueves en una de las piscinas del complejo Playa Park

Un rescate a tiempo evitó la tragedia - Foto: Rueda Villaverde

Aunque no hubo que lamentar males mayores,  el «susto aún continúa» para estas Gloria y Ester, dos bañistas que el pasado jueves consiguieron sacar a una niña de cuatro años de la piscina cuando se empezaba a ahogar. El suceso tuvo lugar entorno a las 19.15 horas en el complejo acuático de Ciudad Real, conocido como Playa Park. Las jóvenes, que estaban pasando la tarde con un grupo de amigos, se sorprendieron al ver que una niña que se encontraba tendida boca abajo en una de las piscinas del parque y que no realizaba ningún tipo de movimiento. «Estábamos en una tumbona pasando la tarde, cuando el marido de mi compañera notó algo raro. Estaba viendo a una pequeña que no se movía. Al principio, no sabíamos si era porque estaba jugando o no, pero una vez que notamos que continuaba así, nos levantamos corriendo y nos tiramos inmediatamente a por ella» afirma Ester Fernández.
Con el apoyo de una acompañante, las dos bañistas fueron a socorrerla. «La cogimos del brazo y  me la puse en posición de defensa. Con ayuda de una amiga la subimos al borde de la piscina, ella estaba inconsciente y morada, pero rápidamente le tomé el pulso y vi que lo tenía muy bajo».
Posteriormente, Ester, sanitaria de profesión le practicó la maniobra de reanimación cardiopulmonar (RCP) in situ. «En dos masajes la niña empezó a llorar y a vomitar el agua que había tragado. Además, la niña se mordió la lengua lo que hizo que también expulsara sangre», explica.
El padre de la niña se acercó rápidamente al lugar, pero dado el «nerviosismo que presentaba le dijimos que se apartara, mientras socorríamos a la pequeña». Uno de los socorristas del equipo del parque acuático, junto con los demás presentes permanecieron en todo momento con ella para tranquilizarla y evitar en  que se durmiera.
Cuando el servicio de Urgencias y Emergencias 112 de Castilla-La Mancha llegó al lugar del suceso, la niña ya estaba consciente, pero   fue  trasladada en una UVI móvil al Hospital General de Ciudad Real para realizarle una evaluación más precisa. Al lugar de los  hechos, también se desplazaron efectivos de la Policía Nacional y Policía Local.
La pequeña pasó la noche en observación, pero tras realizarle diferentes pruebas fue dada de alta  la mañana de ayer, según informaron fuentes del Sescam.