Divulgación contra el cambio climático

María Ñacle
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El proyecto de la Escuela de Caminos de la UCLM sobre el cambio climático consigue la ayuda concedida por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)

Divulgación contra el cambio climático - Foto: Rueda Villaverde

El cambio climático es una realidad cada vez más presente en el día a día. Son muchas las evidencias que presentan un futuro nada halagüeño para el planeta. El año 2018 -junto a 2017, 2016, 2015 y 2014- fue el quinto año más caluroso de la historia, según informó el pasado enero el Servicio de Cambio Climático de la Unión Europea, Copérnico en base a unos registros de temperaturas que se llevan anotando desde 1880. Por su parte, el último informe del proyecto Berkeley Earth muestra que la temperatura global subió una media de 1,5 grados centígrados.
Para concienciar a la población sobre un consumo responsable y, de paso, favorecer  la divulgación científica y tecnológica dando a conocer las consecuencias de este fenómeno nace ‘Cambio climático, aquí y ahora’, un proyecto impulsado desde la Escuela de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad de Castilla-La Mancha del Campus de Ciudad Real y al que la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) le concedió 20.000 euros de financiación para seguir su desarrollp. La profesora de Ingeniería del centro Sarai Díaz explica que la Escuela de caminos lleva haciendo unos años un esfuerzo por favorecer la divulgación científica. «Fue el cuarto proyecto que pedimos y nos han concedido tres. Desde la dirección se nos trasladó la opción de meternos con temas de agua que es otra de las disciplinas de la Ingeniería de Caminos y decidimos hacerlo sobre el cambio climático».
Internet es la herramienta de difusión para llegar a la población a través de un proyecto que se articula sobre una página web y las redes sociales asociadas «que difuden información y curiosidades sobre cambio climático». Por otro lado, se plantearan también actividades a la población «para que reflexione sobre el tema. Desde un catálogo de evidencias sobre este fenómeno para que la gente, a través de las social media  comparta pequeñas muestras del día a día que ilustren de alguna manera el cambio climático para concienciar  de que está ahí, hasta una jornada de nietos y abuelos para que se desplacen al colegio y cuenten  cómo han percibido ellos que el cambio climático ha tenido efecto», recalca Díaz.
Además, está previsto recoger datos meteorológicos  con estaciones de bajo coste que «propondremos construir a los institutos y aficionados de meteorología». Por último, el proyecto también contempla desarrollar un reto en redes sociales para que la gente «viva durante una semana con 50 litros de agua al día con el objetivo de reflexionar lo difícil que es y el uso que hacemos de este recurso, ya que es abusivo».
Concienciación. ‘Cambio climático, aquí y ahora’ busca implicar a la población. «Es un proyecto colaborativo de participación ciudadana para que la gente se involucre. Para ello, hoy en día es fundamental estar en internet porque es importante para estas cuestiones, también concienciar a la gente desde pequeña para que vaya creciendo con esa mentalidad. Para los jóvenes las redes sociales son la forma de informarse más directa y habitual. Así lo planteamos como una actividad, una especie de juego para que aporten sus experiencias», señala.
A pesar de vivir en la era de la información y de tener todo lo necesario para actuar, no siempre es así. «El problema que tiene el cambio climático es que es una realidad que todos sabemos que está ahí, pero hacerle frente y tomar medidas cuesta un esfuerzo, porque estamos acostumbrados a una relativa comodidad y salir para cambiar los hábitos es difícil» . El proyecto quiere dar pie a una reflexión «necesaria, porque hay mucha gente que sabe las consecuencias del cambio climático, pero también hay bulos y cierta desinformación sobre este fenómeno». De esta manera, desde la Universidad, «fuente de información fiable, se da a conocer el cambio desde una perspectiva científica y sin perder el rigor». Díaz concluye que uno de los mensajes fundamentales de esta propuesta es que «todos podemos hacer algo».