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Culebras cierra el círculo

Eduardo Gómez
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El puertollanero puso fin a su carrera con 43 años en el modesto Tardelcuende soriano

José Antonio Culebras posa con las camisetas que ha defendido a lo largo de su carrera. - Foto: Eugenio Gutiérrez

José Antonio Culebras (16-1-1979. Puertollano) puso fin definitivamente este domingo a su longeva carrera futbolistíca. El jugador de la ciudad industrial colgaba las botas a sus 43 años en un modesto partido de la liga regional de Castilla y León entre el conjunto soriano del Tardelcuende, donde ha jugado las tres últimas campañas, y el Club Polideportivo Salas de los Infantes burgalés. «De alguna manera era cerrar un círculo», asegura Culebras, que tras empezar a jugar en el patio del colegio Salesianos de Puertollano se fue haciendo un hueco en este complicado mundo futbolístico hasta llegar a la Primera y Segunda División en equipos como el Toledo, Numancia, Levante o Tenerife. 

De vuelta a Soria completó su carrera profesional en el Numancia y afincado allí decidió seguir jugando de forma más amateur, primero en el Almazán de Tercera División y posteriormente en el Tardelcuende.

Culebras quiso anunciar su despedida con un emotivo vídeo que publicó a través de las redes sociales y desde entonces no le ha quedado más remedio que echar la vista atrás, hacer balance de su carrera y recordar etapas y anécdotas. «He jugado en estadios con 50.000 espectadores y en otros con 100 personas, pero para mí todo es fútbol. Dejé el fútbol profesional a los 34 años y desde entonces he seguido disfrutando, aunque ahora ya ves que es necesario dejarlo», reflexiona.

Maestro de profesión, ejerce de tutor de los futbolistas de las categorías inferiores de la selección española. Una labor de gran responsabilidad y donde intenta guiar por el buen camino a las jóvenes promesas del fútbol nacional, haciéndoles ver que triunfar no es ningún camino de rosas y que todo pasa por seguir estudiando. «Les pongo ejemplos de la realidad y les pido, por favor, que tengan los pies en el suelo. Llegado el momento todos nos vamos a equivocar y en lo que insisto es que lo importante no es ser futbolista, sino una persona íntegra».

Muchas cosas han cambiado desde que él empezó en el fútbol. En este sentido, cree que es muy duro que niños de once años dejen sus familias para formar parte de clubes deportivos «porque son muy pequeños todavía y eso les crea un vacío muy grande por mucho que algunas marcas les regalen material y botas».

Entre los referentes opta por quedarse con los que tuvo más cerca en sus inicios, como José María Peña, del colegio Salesianos. «Un apasionado del deporte. Hace falta más gente como él porque el deporte es un valor que debe inculcarse y que hace mejores a los colegios». También se acuerda de Jesús Sánchez, que fue seleccionador de Castilla-La Mancha, Tomás Nevado, Jesús Caballero o Salvador Asensio, «que llegó a hacerme llorar para hacerme mejor. Todos ellos me enriquecieron y me hicieron ser mejor persona».

Echando la vista atrás recuerda esos primeros partidos en el patio del colegio Salesianos, en el campo de fútbol de El Doncel o después sus vivencias en la residencia en Toledo, cuando pasó a formar parte del equipo imperial. «Allí estábamos chavales de localidades de la región que salíamos por primera vez de casa para abrirnos un hueco en el mundo del fútbol». Por eso, concluir su carrera en un modesto club de Regional que apenas ha sumado cinco puntos en toda la temporada tiene un valor simbólico tremendo para él por aquello de haber tenido también un inicio humilde. A su familia le agradece que «siempre hayan respetado mi profesión y mi ilusión» y a partir de ahora espera tener más tiempo para disfrutar de otros deportes, como correr o montar en bicicleta. 

Aunque tiene carnet de entrenador nacional, de momento no se plantea pasarse a los banquillos. Es feliz en esa labor pedagógica que tantas satisfacciones y desvelos le generan y donde intenta imprimir su huella, la que aprendió desde bien pequeño y que le ha permitido ser un futbolista respetado y admirado, con independencia de la categoría o de la camiseta que haya defendido.