Gasolineras «al límite» por desplome de las ventas

R. Ch.
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Las estaciones de servicio hablan de caídas de ventas de hasta un 70%, con niveles del año 1998 en la gasolina de 95 octanos

Gasolineras «al límite» por el desplome de los combustibles - Foto: Tomás Fernández de Moya

El desplome de la movilidad que acumula 2020, apenas en uno de cada tres días del periodo de pandemia se han alcanzado niveles de tráfico ‘normales’ que se registraba antes de la declaración del primer estado de alarma, ha colocado a muchas estaciones de servicio de la provincia «al límite».
Así lo indicó a La Tribuna el presidente de la asociación empresarial, Francisco Molina. Las ventas, explicó, han caído «una barbaridad, entre un 60 y un 70 por ciento» de la mano de una crisis sanitaria que se intentó frenar con el confinamiento en marzo y ahora con el cerrojazo perimetral a las comunidades autónomas en esta segunda ola.
Eso se traduce en problemas para las gasolineras. Ajustes de plantillas o reducción de horarios son algunas de las «dolorosas» opciones que han tenido que tomar las estaciones de servicio de Ciudad Real ante una caída como no se recuerda en las ventas. 
Las estadísticas de consumo de carburantes le dan la razón a las quejas del sector. Con las cifras en la mano, 2020 está siendo el peor año, de lejos, para las gasolineras. Así, en cuanto al consumo de gasolina de 98 octanos, Ciudad Real vive los niveles más bajos desde 2015, con 1.221 toneladas hasta septiembre; el de la gasolina de 95 cae a indicadores de hace más de dos décadas, de 1998, con 23.700 toneladas y el gasóleo A, el de mayor consumo en la provincia, cae a niveles de 2013, con casi 190.000 toneladas.
El motivo no es otro que el descenso de la movilidad. Las cifras que maneja el Ministerio de Transportes en su estudio sobre el tráfico que se registra por provincias desde el inicio de la pandemia reflejan las sucesivas olas del coronavirus también en cómo se han movido los ciudadrealeños durante este periodo. Hasta el pasado 13 de noviembre, la movilidad con respecto a la que se registraba en un día ‘normal’ previo a la pandemia apenas se ha alcanzado en 73 jornadas de un total de 244. No fue hasta el final del estado de alarma, que se prolongó desde el 14 de marzo y hasta el 21 de junio, cuando Ciudad Real recuperó, el 22 de junio, los niveles de movilidad habituales. Esas cifras se mantuvieron, casi día a día, hasta la recta final de septiembre, coincidiendo con el alza de la incidencia del COVID-19 en la provincia. Desde el 23 de septiembre no se ha llegado ningún día a igualarse los registros previos a la pandemia del COVID-19 y desde que se activó el segundo estado de alarma, el 25 de octubre, la movilidad ha caído más de 20 puntos sobre lo habitual en febrero.
Molina apunta que en verano la situación mejoró «un poco» para las estaciones que durante el primer confinamiento vieron caer sus ventas en algunos puntos en hasta el 90 por ciento, pero la segunda ola, «con los cuatro camiones que van en la región o los pocos desplazamientos de particulares», ha vuelto a golpear al sector «que se mantiene, en algunas estaciones, con ventas de 100 euros al día y así es imposible». De hecho, algunos puntos de venta han optado por adelantar los cierres a las cinco de la tarde, «porque no les compensan los gastos de luz para las ventas que tienen». 
La esperanza es que para mediados del año que viene, las vacunas ayuden a recuperar la actividad en el transporte y también en las estaciones de servicio. Mientras, aguardan que las ayudas comunitarias «que nunca nos llegan», lamenta Molina, también se acerquen hasta el sector, donde se recuerda que en la pasada primavera, al ser considerados una actividad esencial, no pudieron ni cerrar ni acogerse a los ERTE para intentar salvar el empleo hasta pasados unos meses.