Isabel Rodríguez: política a tiempo completo

I.Ballestero
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Isabel Rodríguez hunde su raíz en Abenójar pero siempre ha tenido el corazón cerca de la ciudad minera, a la que llega con una juventud sólo nominal que esconde muchas horas de hacer política marcadas por el fuego amigo

Isabel Rodríguez: política a tiempo completo - Foto: Rueda Villaverde

La política debería ser la profesión a tiempo completo de todo ciudadano». La cita pertenece a Dwight D. Eisenhower, trigésimo cuarto presidente de los Estados Unidos, pero ilustra como ninguna el pie de foto de Isabel Rodríguez (Abenójar, 5 de junio de 1981), desde hoy alcaldesa de Puertollano como faro socialista en una Corporación en la que deberá navegar en minoría. El camino de baldosas amarillas que supone muchas veces la trayectoria de un político lo ha recorrido Rodríguez en sentido contrario, y llega al municipalismo con el Congreso en el retrovisor y no en la brújula que señala el norte, con la política nacional en el currículum y no en el horizonte. Rodríguez, licenciada en Derecho por la Universidad de Castilla-La Mancha, tiene en un sentido político muy marcado su mejor herramienta para un tiempo nuevo en una ciudad que sigue mirando demasiado a su pasado, una etapa a estrenar que no sólo llega con una nueva Corporación, sino que también necesitará a un nuevo PSOE.
Isabel Rodríguez hunde su raíz en Abenójar pero tiene el corazón muy cerca de Puertollano. Modelada desde muy pronto por el torno del socialismo se convirtió en el año 2004 en la senadora más joven de España hasta que la región la llamó a filas para su Gobierno, primero en la Dirección General de Juventud y luego en una portavocía que la convertía en el rostro semanal de un Ejecutivo que empezaba a tener que lidiar con los primeros anuncios de la crisis. Persona de confianza de José María Barreda en aquel gobierno en tiempos convulsos, tomó de nuevo rumbo a Madrid bajo el manto de Ferraz para convertirse en diputada en la décima legislatura, y en uno de los nombres con más proyección en el Congreso, donde compartió escaño con José María Barreda. Activa y reivindicativa desde la oposición, puso su firma a decretos y enmiendas que ponían a Puertollano y su comarca en el membrete e hizo de la A-43 un convencimiento personal durante sus últimos años en el Congreso, donde presidió la Comisión de Justicia desde julio de 2017 hasta marzo de este mismo año. 
Para entonces, el despliegue político de Rodríguez estaba marcado por la combustión interna del Partido Socialista. Fue elegida ‘Diputada Revelación’ por los periodistas parlamentarios en el año 2014, y su facilidad para el despliegue argumentario y su vehemencia la convirtieron, en el primer ascenso de Pedro Sánchez, en su mano izquierda en el Congreso, hasta el punto de que Rodríguez fue la número tres de los socialistas en la Cámara Baja. Luego llegó el Gobierno en minoría de Mariano Rajoy y el PSOE se partió en dos. Cuando las bases dictaron el nuevo camino, Rodríguez estaba del otro lado. Como buena parte del socialismo en la provincia, Rodríguez se significó pronto por Susana Díaz en la batalla interna por la dirección del partido, y su abstención en la votación de investidura de Mariano Rajoy, aún desde la cúspide de los socialistas en el Congreso, quedó grapada a su trayectoria interna cuando Sánchez derribó de nuevo las puertas de Ferraz y emprendió camino hacia La Moncloa.
Otro temblor, con distinto epicentro, había sacudido en lo interno al PSOE de Puertollano. Si la ascendencia de Hermoso Murillo en el partido en la ciudad minera siempre fue grande, la operación llevada a cabo por la UDEFen el Consistorio minero volvió a proyectar su imagen en un espejo que el socialismo puertollanero había tratado por todos los medios de romper, y el cambio en la ciudad se hizo inevitable. Al frente de esa empresa se puso Isabel Rodríguez con la ilusión de alguien que empieza para recorrer las calles puertollanenses y sumar al polvo de las escalinatas del Congreso la tierra verdadera de las aceras de la ciudad. La campaña electoral ha sido ejemplo de la vehemencia que Rodríguez pone en todo:citó a todos los colectivos, visito todos los barrios, puso en marcha todo tipo de iniciativas para que su rostro quedara grapado al futuro de la ciudad. 
Feminista, madre y amante de la naturaleza, donde se pierde siempre que la agenda da un respiro, Rodríguez se sabe ante el reto de mantener en el aire al partido al tiempo que insufla oxígeno a la ciudad. El presente la dejó en medio de un mar revuelto y en la noche de las elecciones su sonrisa aventuraba la pericia necesaria para navegar sobre las olas. Su juventud es sólo nominal, porque a la Alcaldía de Puertollano llegan muchas horas de hacer política en territorios amigos y hostiles. De aquella silueta de Eisenhower a los versos de Gloria Fuertes, poeta para su hijo cuando aún se conjugaba en futuro. «Nací para nada o soldado, y escogí lo difícil». Desde hoy, alcaldesa.