Refuerzan la vigilancia en dos módulos de Herrera

Pilar Muñoz
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Falta personal para vigilar a presos en el interior y se triplica el servicio en el exterior

Imagen de archivo de Herrera de La Mancha. - Foto: Rueda Villaverde

El déficit endémico de personal en la prisión de Herrera de La Mancha   está haciendo mella hasta el punto de que se han visto obligados a reforzar la vigilancia en el módulo 1 y 3 de la cárcel para evitar ‘problemas’, conflictos entre los presos o ataques a los funcionarios.Un parche que no soluciona el problema y que puede generar otros, ya que se quita personal de un sitio para pasarlo a otro. Según ha podido saber La Tribuna, la conflictividad ha aumentado en Herrera porque no hay personal para cubrir todos los frentes. Este penal se levantó a final de los setenta en un yermo del término de Manzanares para presos peligrosos y de la banda terrorista ETA. La plantilla de Herrera se ha distinguido desde el principio, ha aguantado amenazas, motines, agresiones. Se ha distinguido por su buen hacer y por mantener la paz en la cárcel -salvo en hechos puntuales- cuando se rozó el hacinamiento. En esta etapa de cerca de 600 presos apenas hubo conflictos. Sin embargo, ahora se han incrementado los altercados.
En lo que va de año se han jubilado varios trabajadores de Instituciones Penitenciarias adscritos a Herrera de La Mancha y otros han pasado a la segunda actividad. Estos puestos quedan vacantes y como lleva ocurriendo desde hace unos años no se cubren. Actualmente hay unos 450 presos y no llega a 90 los funcionarios encargados de su control y vigilancia.
De ahí el aumento registrado en la conflictividad, aunque por ahora las peleas no han sido importantes porque se ha actuado rápidamente, pese a la falta de trabajadores al ser una plantilla veterana.
Refuerzan la vigilancia en dos módulos de HerreraRefuerzan la vigilancia en dos módulos de Herrera - Foto: Rueda VillaverdeLa situación ha obligado a hacer cambios y, según han indicado a este periódico, se ha reforzado la vigilancia en los módulos 1 y 3 donde están confinados presos comunes, algunos peligrosos. La mayoría son jóvenes, con condenas altas y un perfil delincuencial muy violento. Los funcionarios designados a reforzar estos módulos estaban encargados de otros, que quedan con un solo trabajador.
Desde Acaip aseguran que no se  puede entender que tripliquen servicios en alusión a la vigilancia en exterior. «Hay guardias civiles, vigilancia privada y ahora han puesto a un funcionario para que accione el mecanismo que levanta la barrera de acceso al penal. El PSOE sigue manteniendo la seguridad privada que implantó el PP».