El IGME valora el «interés y diversidad» de la geología

A. Criado
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Luis Carcavilla, científico titular del Instituto Geológico y Minero de España, destaca los variados lugares de «relevancia internacional» y respalda el desarrollo de un geoparque.

Parque Minero de Almadén. - Foto: Tomás Fernández de Moya

Hay territorios que cuentan con muchos lugares de interés geológico y otros que tienen menos afloramientos, pero más variados. La provincia de Ciudad Real junta «interés y diversidad», un hecho «poco usual», según subraya Luis Carcavilla, científico titular del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), que respalda el proyecto de geoparque impulsado por la Diputación.
El Instituto Geológico y Minero de España elaboró hace unos años un listado con los lugares de interés geológico españoles de relevancia internacional. Un inventario «totalmente objetivo», puesto que en primer lugar se tuvo en cuenta los contextos geológicos (21) de referencia mundial con los que cuenta nuestro país y, a partir de ahí, los lugares que mejor los representan, sin atender a criterios de reparto geográfico.
La provincia de Ciudad Real está presente en este listado con un total de 15 afloramientos, siendo una de las provincias con mayor representatividad cuantitativa junto a Granada, Jaén y La Rioja. Pero además, subraya Luis Carcavilla, destaca por sus «elementos singulares». «Ciudad Real es un territorio muy variado desde el punto de vista geológico, algo que se observa perfectamente en su paisaje», apostilla.
El científico destaca el elevado número de afloramientos (una decena) localizados en la comarca de Almadén en torno a la mineralización del mercurio, rasgos geológicos que abarcan distintas edades: Silúrico, Carbonífero y Devónico. «Son muy ricos, diversos y complejos», insiste Carcavilla para agregar que la actividad en la Mina de Almadén, Rodoviejo, El Entredicho o Guadalperal «ha condicionado la historia de España».
En los límites del Parque Nacional de Cabañeros se encuentra uno de los espacios más importantes de fósiles de Ciudad Real, «una referencia mundial». Se trata de rocas o series estratigráficas del Paleozoico Inferior y Medio que «se estudian en congresos internacionales». Y otros afloramientos «únicos a nivel nacional» se hallan en el paraje de las Higueruelas, en el término municipal de Alcolea de Calatrava. «Se han encontrado fósiles de hace unos dos millones de años de mastodontes, que son, en términos coloquiales, primos de los mamuts y abuelos de los actuales elefantes», explica el científico del IGME para enfatizar que «no es fácil que se conserven porque son muy grandes».
Otra de las rarezas geológicas se encuentra en las Lagunas de Ruidera, «un río represado escalonadamente por tobas calcáreas en mitad de la llanura manchega». Un ecosistema «muy singular» del Mioceno-Cuaternario en carbonatos del Jurásico, al que hay que sumar también los cañones fluviales, rañas y relieves apalachianos en el entorno de Cabañeros.
El científico es partidario del proyecto de geoparque que pretende impulsar la Diputación para aglutinar todos los complejos volcánicos de la provincia, pero hace hincapié en que esta iniciativa debe ir acompañada, en paralelo, de un programa de desarrollo turístico y socioeconómico en el territorio. Afirma que el IGME está dispuesto a colaborar con la Institución provincial, que también debe contar con los expertos de la Universidad de Castilla-La Mancha y la Universidad Complutense. Pero aparte de la visión «científica» que puedan aportar estas instituciones, Carcavilla insiste en que hay que «contar y escuchar» a la sociedad civil para que «el proyecto salga bien y sea útil».