Prisión sin fianza para el parricida de Socuéllamos

Pilar Muñoz
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Prisión sin fianza para el parricida de Socuéllamos - Foto: Fotos Rueda Villaverde

El presunto homicida declara que asestó un navajazo a su padre octogenario en el cuello tras una discusión originada cuando regresó de fiesta y estaba comiendo algo en la cocina

 Carmelo I.G., de 43 años, pasa su primera noche en la cárcel como presunto autor de la muerte de su padre la madrugada del pasado martes en la vivienda familiar de Socuéllamos.

La noche del lunes al martes 14 estuvo de fiesta y sobre las tres de la madrugada, al regresar a la vivienda familiar en la calle Santiago de Socuéllamos, se fue a la cocina para comer algo. Estando allí, al oírle, su padre se levantó, bajó a la cocina y empezaron una discusión sin que su madre, que dormía en la planta superior, les oyera.
En un momento dado echó mano de la navaja y se la clavó en el cuello. El padre, un octogenario, cayó al suelo y el hijo salió huyendo por miedo a las represalias. Creía que estaba herido. Éste es el relato de hechos narrados por el presunto parricida tras declararse autor confeso.
El hombre, que tiene una importante discapacidad, se ha mostrado «muy arrepentido», ha asegurado a La Tribuna la abogada Gema Pozuelo, que se ha hecho cargo de su defensa por el Turno de Oficio.
La discapacidad que tiene Carmelo I. G. no le impide distinguir el bien del mal y está muy arrepentido, insiste. Fue consciente del daño, pero «creyó que su padre estaba herido». Según los forenses, el cadáver presentaba una única herida en el cuello, pero por desgracia seccionó una de las arterias carótidas,  causándole la muerte.
El presunto parricida huyó y se escondió durante horas por «miedo a las represalias», pensando que su padre estaba vivo, según ha declarado.
Carmelo I. G. Ha pasado a disposición judicial 24 horas después de que la Guardia Civil le sacara de su escondrijo, una casa en construcción relativamente cerca de la vivienda familiar. Tuvo en jaque a la Guardia Civil durante casi trece horas. Agentes de la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil se hicieron cargo de las actuaciones, reali- zaron batidas, peinaron la zona y contaron con la ayuda de un helicóptero de la Benemérita para localizarle. Por fin, el martes, a las 16.45 horas conseguían dar con él, sacarle del escondrijo y llevarle al cuartel.
El hombre no dio problemas, no se resistió. Ayer tarde tampoco dio problemas en el Juzgado que estaba de  guardia cuando ocurrieron los hechos (Primera Instancia e Instrucción número 2 de Tomelloso).
Prestó declaración ante el juez
Amalio de Juan, en presencia de la fiscal y asistido por la letrada Gema Pozuelo. Tras varias horas de declaración, el magistrado dictó un auto de prisión provisional, comunicada y sin fianza como presunto au- tor de un delito de homicidio. Imputación que es provisional y que se concretará a lo largo de la investigación judicial, indicaron a este diario desde el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.
El presunto homicida y su padre al parecer no tenían una buena relación. La madrugada del pasado martes tras una noche de fiesta, al- cohol y drogas, discutió con su padre y le asestó un navajazo en el cuello causándole la muerte.
Según su declaración, no tenía intención de matar a su progenitor, «fue un arrebato».

Prisión sin fianza para el parricida de Socuéllamos Fotos Rueda Villaverde
Prisión sin fianza para el parricida de Socuéllamos - Foto: Fotos Rueda Villaverde
Prisión sin fianza para el parricida de Socuéllamos
Prisión sin fianza para el parricida de Socuéllamos
Prisión sin fianza para el parricida de Socuéllamos Lt
Prisión sin fianza para el parricida de Socuéllamos - Foto: Lt