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La berrea llega a Cabañeros con "buen ritmo" de reservas

Ana Pobes
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El sector turístico asegura que la ocupación hotelera alcanza entre el 70 y el 80%, por lo que de seguir así pronto se colgará el cartel de completo situándose en datos de prepandemia

La barrea llega a Cabañeros con "buen ritmo" de reservas - Foto: Rueda Villaverde

Desde principios de septiembre ya se escucha la berrea en el Parque Nacional de Cabañeros, uno de los lugares preferidos por los turistas para poder disfrutar de los bramidos de los ciervos. Y no es de extrañar, pues este espacio protegido de más de 42.000 hectáreas de terrenos acoge unos 3.500 ejemplares, por lo que es todo un espectáculo ver las luchas entre los machos para defender a sus hembras.

Se trata de una de las épocas más fuertes para el sector hotelero de la zona, pero la llegada de la pandemia hizo que las reservas decayeran el año pasado con los cierres perimetrales, el confinamiento y las restricciones de aforo. Ahora, un año más tarde, el panorama es bien distinto, y «la vacunación ha hecho que la gente tenga menos miedo a viajar y de compartir el mismo espacio como ocurre con los 4x4», comenta Jesús Pozuelo, uno de los responsables de Visita Cabañeros. Y ese ánimo por viajar se ha visto reflejado en las reservas, que van a «muy buen ritmo» y la ocupación hotelera alcanza ya el 70 y el 80 por ciento, por lo que de seguir así pronto se colgará el cartel de completo. «Estamos contentos porque hay un nivel de reservas bastante alto y esperamos alcanzar en los próximos días el cien por cien de ocupación, situándonos así en datos de antes de la pandemia», comenta Mariano Gómez, presidente  de la Asociación de Empresarios de Turismo de Horcajo de los Montes (Hortur).

Gómez, quien regenta el camping Mirador Cabañeros, que cuenta con 96 bungalows y 250 parcelas, señala que la pandemia ha ayudado también a que la gente haya optado más en los últimos meses por el turismo rural y «ha aprovechado el coronavirus para conocer el turismo de interior, y eso nos ha venido muy bien», reconoce al tiempo que recuerda que la nueva normalidad ha llegado también al Parque Nacional de Cabañeros y la limitación de aforo solo se mantiene, en el caso del camping, en el baño de la piscina con varios turnos, principalmente los fines de semana, que es cuando «más turistas llegan al parque».

El presidente de la Asociación Ecoturismo de Cabañeros, Eladio Gómez, comparte también la opinión de sus compañeros y asegura  que la berrea se presenta «como un año más dentro de la normalidad de antes». «Estamos viendo la luz después de finalizar este túnel de la pandemia y acogemos la berrea con alegría», apuntó al tiempo que animó a los visitantes a no demorar sus reservas, ya que «los fines de semana están prácticamente cubiertos» para las visitas guiadas de 4X4 quedando más plazas libres de lunes a viernes. Situación similar, reconoció, que se da también en las casas rurales. Datos que llevan al optimismo, ya que suponen además un revulsivo para la economía local. «No solo es la actividad turística sino todo lo que lo rodea en el sector servicios como tiendas de alimentación, gasolineras, restauración, etc. Un sector que se ve mejorado por este atractivo natural que tenemos», reconoció en declaraciones a La Tribuna. Asimismo, recordó que tras la época de berrea son otros muchos los atractivos que ofrece el Parque Nacional de Cabañeros como es el avistamiento de aves, y que se podrá disfrutar de los meses de noviembre a enero.

Al detalle. La berrea coincide con el ciclo biológico del apareamiento de los ciervos, cuando estos ejemplares se emplean a fondo en cubrir al mayor número de hembras posibles para garantizar así la transferencia de sus genes. Los estruendosos bramidos ayudan al macho a mantener su nivel de excitación, lo que les permite cubrir a un buen número de hembras que previamente ha reunido en el harén.