scorecardresearch

Humanidad sin límites

Javier Villahizán (SPC)
-

Médicos sin Fronteras celebra su medio siglo de existencia con la publicación de 'La memoria del olvido', un libro que recoge la historia de la organización con la intención de agitar las conciencias del mundo

Humanidad sin límites

No se sienten ni héroes, ni líderes, ni campeones de nada. Solo son médicos y cooperantes que salvan vidas en lugares donde otros no se atreverían ni a mirar, allá donde nadie llega y donde el conflicto, la emergencia o el desastre natural es moneda de cambio.    

Los voluntarios y profesionales que forman parte de la gran familia de Médicos sin Fronteras (MSF) están de enhorabuena, este año cumplen 50 años de trabajo, de esfuerzo y de ayuda a las víctimas de emergencias por desastres naturales o humanos, catástrofes y conflictos armados. Estos ángeles de la vida están siempre allí donde más se les necesita, cubriendo necesidades básicas y llegando a zonas remotas y olvidadas por el mundo para prestar la primera ayuda, la más esencial, aquella que pone en la balanza la vida y la muerte.

Para conmemorar este aniversario, esta organización de origen francés y la editorial Blume presentan La memoria del olvido, un libro que recoge buena parte de la historia de MSF a través de las fotografías de Juan Carlos Tomasi, un reportero que lleva documentando la labor de esta organización humanitaria desde hace décadas en los lugares más duros e insospechados del planeta, aquellos que nadie quiere ir.

Humanidad sin límitesHumanidad sin límites«He tenido la suerte de sentir, emocionarme, sufrir, indignarme y llorar con lo que he vivido en estos años de trabajo con Médicos sin Fronteras. Y he conocido, amado, querido, sentido y llorado a muchas personas en estos años. De eso nacen estas fotografías y este libro», confiesa Tomasi, que reconoce que muchas de esas instantáneas son imágenes duras, impactantes, pero que sin ellas el mundo no conocería ya no solo el trabajo de MSF sino también la existencia de muchos de los desastres y guerras enquistadas que siguen azotando a lo largo y ancho el planeta.

La memoria del olvido es un mosaico emocionante y apasionado formado por más de 140 imágenes que muestra sin maquillaje las historias de personas resistiendo los embates de contiendas fratricidas y perdidas, como la de los Territorios Palestinos e Israel, Liberia, Ucrania, Chechenia, Afganistán, Birmania, República Democrática del Congo, Somalia o Cachemira, entre muchas otras. 

Son representaciones de familias enteras transitando por carreteras, caminos y veredas en busca de una vida mejor o de una tierra que cultivar. Son miradas de futuro, de desesperación pero también de seguridad y aplomo, de ansia por llegar a otro sitio donde ser acogido o de tristeza y amargura por haber tenido que dejar o peder a los que más amaban. 

Humanidad sin límitesHumanidad sin límitesTomasi también enseña la vida allí donde parece que no existe, muestra a mujeres dando a luz en lugares sin recursos, en hospitales que parecen más  espacios mortuorios que salas sanitarias, y donde a pesar de todo, la existencia sigue abriéndose camino.

«Este es un  libro de personas ayudando a personas, de sociedad civil a sociedad civil. Todas estas imágenes están llenas de testimonios y denuncias, y todas intentan agitar las conciencias. Imágenes que además de informar, cuestionan e interpelan al lector», alega el fotógrafo.

Son personas, como todas las que ayuda Médicos sin Fronteras que luchan por dejar atrás el dolor, que lejos de ser víctimas pasivas, se levantan cada día para tomar las riendas de su futuro y que son los protagonistas de su propia supervivencia, solidaridad y arrojo con los demás.

Medio siglo después de su nacimiento, MSF sigue siendo un movimiento humanitario más necesario que nunca, ya que las causas que llevaron en 1971 a su creación están hoy aún presentes: crisis humanitarias cada vez más complejas y una comunidad internacional incapaz de dar respuesta a conflictos como el de Siria, Libia, Yemen o Etiopía.

«Este libro es una vacuna contra la indiferencia, una pastilla y un tratamiento para combatir y compartir el dolor ajeno», expresa el presidente de MSF España, David Noguera, que se detiene en la labor que realiza la organización humanitaria, «un trabajo de persona a persona, con la certeza siempre de que cada ser humano cuenta».

Ejemplo de denuncia

No son periodistas ni reporteros, pero muchas de las labores que lleva a cabo MSF en los lugares más remotos y golpeados del planeta sirven a la comunidad internacional para poner el foco en aquellas catástrofes y conflictos que han pasado a un segundo plano de la actualidad.

Por eso, la fotografía humanitaria de Carlos Tomasi en La memoria del olvido, además de mostrar la ingente labor sanitaria de esta organización arroja una de las más grandes verdades: la de mostrar y denunciar las crisis más duras del planeta y tratar de mejorar la situación de aquellas poblaciones afectadas.

Y lanza un mensaje entre líneas a las principales potencias mundiales, el fracaso de las políticas exteriores y humanitarias de la comunidad internacional en el último cuarto de siglo. Un aviso a navegantes para que los gobiernos tomen nota de las nuevas catástrofes sanitarias, naturales, climáticas y humanas que pueden surgir y que ya están larvándose en muchas partes del globo.

Por eso, los profesionales y trabajadores humanitarios emiten un SOS para salvar al hombre, pero también al planeta de la voracidad del ser humano.