La acusación particular "sorprende" con un nuevo delito

Pilar Muñoz
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Los forenses abandonan el estrado tras testificar. - Foto: Rueda Villaverde

La presidenta magistrada del Tribunal del Jurado que enjuicia al parricida de Torrenueva permite la inclusión de una presunta omisión del deber del socorro y el lunes se pronunciará

Cuando parecía que el juicio contra un hombre por atropellar a su padre en Torrenueva iba a quedar visto para que el jurado emitiera su veredicto de culpabilidad o inculpabilidad, el abogado que ejerce la acusación particular en nombre de la hija y las dos hermanas del fallecido se descolgó justo antes de que emitieran los informes con la petición de un nuevo delito: omisión del deber de socorro, que sólo ha planeado en el aire durante la vista que se inició el 1 de abril. Solo se ha dejado entrever en las preguntas al acusado y testigos. El hecho de introducir un nuevo delito tras elevar las partes (acusaciones y defensa) a definitivas sus conclusiones y cuando iban a empezar la exposición de los informes obligó a la magistrada presidenta del Tribunal del Jurado, Carmen Pilar Catalán Martín de Bernardo, a concederles el turno de palabra para que presentaran sus alegatos. Es la primera vez que se produce un hecho así en la Audiencia Provincial.

La fiscal Gema Romero del Hombrebueno consideró que era una acusación «sorpresiva». Ni en el acto del juicio ni en los hechos justiciables se ha hecho referencia al delito de omisión del deber de socorro, pero lo más sorpresivo es que el abogado del acusado defendiera la tesis ante el jurado. «Procesalmente es correcto», dijo pasando a citar los artículos que así lo recogen. La ley del Jurado «lo dice» y el artículo 788 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal también. En caso contrario puede dar lugar a una nulidad que nadie quiere, precisó el letrado Dámaso Arcediano en defensa de su compañero Alberto Chacón, que ejerce la acusación particular en representación de la hija y hermanas del fallecido, quienes, por otro lado, exculpan al acusado Cecilio Álvarez Osorio, de 32 años, de la muerte de su padre Cecilio Álvarez Parra, la madrugada del 12 de marzo de 2017 tras una discusión en un bar de copas de Torrenueva. La familia del encausado ha aseguraron que el padre «buscaba» al hijo, que según la fiscal aquella madrugada tras unas palabras cogió su coche y atropelló a su padre en la calle Ranas de Torrenueva con intención de acabar con su vida. La fiscal le acusa de asesinato y pide 19 años de cárcel y uno más por delitos contra la Seguridad Vial.
La acusación particular solicita un año de prisión por un homicidio imprudente con resultado de muerte, coincidiendo con la defensa en la calificación.
El Ministerio Fiscal, ejercido por Gema Romero del Hombrebueno, no busca una condena a toda costa, se rige por unos principios, entre ellos el de imparcialidad y objetividad. Esa objetividad que les guía lleva a tener en cuenta actuaciones que pueden perjudicar al acusado. De ahí que informara sobre la indefensión que podría generar introducir un nuevo delito de forma «sorpresiva», pero si quien le defiende entiende que no es así la fiscal poco tiene que decir.
Mantiene la petición de 20 años de cárcel al considerar que ha quedado acreditado el delito de asesinato y los otros los dos.
La magistrada presidenta del Tribunal aceptó la inclusión del nuevo delito y el próximo lunes  emitirá su resolución en un auto.
El abogado de la defensa no ha puesto tampoco pegas  a la inclusión del nuevo delito de omisión del deber de socorro por parte de la acusación particular. Tan sólo pidió un tiempo prudencial para  poder preparar su defensa. Pide una pena de un año de cárcel con  las circunstancias atenuantes de alcohol y droga, que se han podido probar.
De su lado, el letrado Alberto Chacón suma a la pena que ya pedía de un año, igual que la defensa, seis meses más por conducir bajos los efectos del alcohol y las drogas y otros seis por la omisión de socorro. Una omisión de socorro que curiosamente cuestiona, como también las circunstancias eximentes: «¿Exime el alcohol y las drogas de no socorrer a la persona que está en el suelo?» «¿Auxilia una persona a otra llamado a su madre por teléfono?» Estas y otras cuestiones  pueden sembrar la duda en el jurado.