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Cierran celdas aislamiento de Herrera por falta de personal

Pilar Muñoz
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Presos como Tony King, Sergio Morate o el asesino de Pioz han sido trasladados a otros módulos. En la actualidad hay una quincena de presos FIES en la prisión

Prisión de Herrera de La Mancha - Foto: Rueda Villaverde

El módulo de aislamiento de la prisión de Herrera de La Mancha se ha tenido que cerrar por la insuficiente plantilla, lo que ha supuesto trasladar a los presos a otros módulos de este penal manchego que se abrió a últimos de los setenta con marchamo de máxima seguridad por los reclusos que iban a parar a esta cárcel. Tony King, que cumple condena por los asesinatos de Sonia Carabantes y Rocío Wanninkhof; Sergio Morate, que mató en Cuenca a su  exnovia Marina Okarynska y a Laura del Hoyo en agosto de 2015; Antonio Ortiz, pederasta de Ciudad Lineal (Madrid); el peligroso violador brasileño Da Silva y Patrick Nogueira, el asesino de Pioz (Guadalajara), que mató a su tía y sus primos, son algunos de los ‘inquilinos’  de Herrera que han estado en el módulo de aislamiento y ahora en otros por la falta de trabajadores de Instituciones Penitenciarias encargados de la vigilancia en el interior de la prisión. Así lo han asegurado a La Tribuna fuentes solventes.

Hace un mes aproximadamente se abrió puntualmente porque llevaron a Herrera de LaMancha a un preso muy peligroso que fue trasladado desde una prisión del sur de España porque tenía una cita con la justicia en Ciudad Real. El módulo de aislamiento se volvió a cerrar porque «faltan trabajadores», afirman las fuentes.

 Explican que a los presos de primer grado que estaban en ese módulo se les ha progresado de grado (artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario) y ahora pueden hacer deporte en  el gimnasio o patios y participar de los cursos, entre otras cosas. Actualmente hay en Herrera una quincena de presos FIES (Ficheros de Internos de Especial Seguimiento) muy peligrosos con elevadas condenas. 

Las vacaciones de verano han empeorado la situación por la exigua plantilla, cada vez más mermada por las jubilaciones. Hay como mínimo un déficit de 35 funcionarios. Sindicatos como Acaip-UGT llevan años reivindicando más personal y de un tiempo a esta parte tratando de negociar la Ley deCuerpo Penitenciario del 76. Instan a una revisión completa de la ley para modernizar la institución, pero hay una línea roja y están dispuestos a salir de nuevo a la calle para exigir más personal y equiparación salarial.