Aldea pide una moratoria para finalizar el palacio

Ana Pobes
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Aldea pide una moratoria para finalizar el palacio - Foto: Tomás Fernández de Moya

La aparición de restos arqueológicos como una hornacina o varios revoltones han impedido concluir las obras en mayo. El Ministerio da julio como nuevo plazo

La restauración y mejora del Palacio de Clavería es uno de los proyectos de mayor envergadura que se está llevando a cabo en los últimos años en Aldea del Rey. El objetivo es que el inmueble estuviera finalizado el 31 de mayo, que era el plazo estipulado por el Estado para poder recibir la consignación del Gobierno nacional de 567.000 euros procedentes del programa 1,5% Cultural, pero factores como las inclemencias meteorológicas o la aparición de varios vestigios han obligado al Consistorio a pedir al Ministerio una moratoria para concluir las obras. De esta manera, el palacio tendrá que esperar un par de meses más, hasta julio, para poder lucir todo su esplendor. El proyecto, en el que se ha proyectado una hospedería tras su rehabilitación, contempla una inversión total de 746.327 euros, de los que el Ayuntamiento aporta el resto, es decir, 179.327 euros.      
El alcalde de Aldea del Rey, Luis María Sánchez, argumenta que han sido varios los factores que han provocado la demora. Entre ellos, la aparición de signos arqueológicos como una hornacina (antiguo horno) y «pequeños problemas arquitectónicos» que han ido surgiendo como los revoltones (pequeña bóveda de madera entre viga y viga), y que han llevado a modificar el proyecto, ya que el objetivo es que «estos elementos  predominen en el palacio y no el pladur como se había planteado en un principio». Tras superar estas vicisitudes, confía en que el palacio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1992, «se empiece a explotar turísticamente en julio y agosto».
El regidor aldeano recuerda que al igual que una zona del palacio, edificio renacentista del siglo XVI con elementos del siglo XVII, fue escuela, otra pajar, otra granero, ... «no nos extraña que en alguna zona hubiera una panadería» o «también puede ser que estuviera en una vivienda para autobastecerse», pues «la gente mayor del pueblo no recuerda que hubiera una panadería».
Helena Romero y José Lorenzo Sánchez son los arqueólogos del proyecto. Señalan que en esta cuarta fase, en la que se está rehabilitando las crujías norte, este y oeste, «han salido interesantes restos arqueológicos» y en los que se han estudiado su consolidación o no pero que «han permitido continuar la obra». Entre todos ellos, Romero enumera algunos como suelos empredados en casi todas las habitaciones, los restos de muros y un horno de pan, quizás del siglo XVI, que «se dejará visible por uno de los lados» y que hasta ahora «no se veía porque tenía por delante una pared con chimenea». Nuestro objetivo, comenta Romero, «es dejar la fisionomía original del edificio»: «Todos los elementos históricos los vamos dejando, y los que se tienen que eliminar por problemas estructurales de la obra, ya que la normativa ha cambiado, dejamos un testigo o una huella». Fiel reflejo de ello es que en la techumbre, por ejemplo, se pueden contemplar los revoltones originales con los nuevos.

 

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Aldea pide una moratoria para finalizar el palacio - Foto: Tomás Fernández de Moya