Un día gris pero con mucha miga

N. S.
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Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde

Llovió, hizo frío y viento, pero no les importó. Carrión preparó y degustó sus tradicionales migas para unas 3.000 personas en las eras de San Antón.

Las migas nunca se suspenden, aunque diluvie». Chencho Ignacio González, de la Asociación de Jubilados Santiago Apóstol, iba y venía con bandejas de chorizo, tocino o sencillamente dando gritos para animar a los hombres que cada año menean con grandes palas las migas en las eras de San Antón, donde llueva o granice cada Sábado Santo se concentran los carrioneros para celebrar una fiesta con mucha miga. 
El tiempo no acompañó a una cita multitudinaria. Poco antes de la una de la tarde, recién encendida la lumbre, muy pocos vecinos miraban el espectáculo que proporcionan las grandes paletadas de los cocineros para que el pan no se apelmace. Con paraguas todavía cerrados, inmortalizaban con sus móviles las migas gigantes que desde hace 35 años se vienen cocinando el primer fin de semana de las fiestas patronales de Carrión, en honor a la Virgen de la Encarnación.
Mil kilos de pan, cien de ajos, 160 litros de aceite, 150 kilos de chorizo y otros tantos de panceta. «Las migas se empapan con el agua y la sal el viernes y la clave hoy es moverlas y moverlas y estos hombres hacen un gran esfuerzo para que salgan perfectas». Chencho miraba al cielo y lamentaba que por la lluvia fuera a acudir menos gente de lo esperado, de la que llega todos los años.
Cristina, con chubasquero y a la intemperie dentro de la barra que instala el Ayuntamiento, ya estaba vaticinando que el cielo no iba a dar tregua, era el comentario generalizado del que se acercaba a pedir cerveza bien abrigado. «Es una pena, pero aún así siempre se hacen y mañana a la Virgen la traemos igual, aunque caiga agua». Recordaban que hace años tuvieron que cruzar el río desbordado con ella corriendo de lo mucho que llovió. 
A la una y media de la tarde todos los paraguas estaban ya abiertos. La lluvia empezó a arreciar salpicando el ánimo de los presentes, mientras se escuchaban cada vez más cerca los acordes de la música de la charanga y las voces de la gente joven para animar el ambiente, con las peñas que entraban al recinto para montar la fiesta. Los carrioneros empezaban a concentrarse alrededor de las vallas con fiambreras de plástico, cazuelas, tarteras y platos. Grandes y pequeños, todos a por su ración de migas pese al mal tiempo.
«Nosotros este año nos las llevamos en un táper a casa, si hiciera bueno la gente se viene con más comida, mesas, sillas, lonas para el sol y hacemos un día de convivencia pero así no apetece», contaban Manuel y María con sus hijas, observando desde la distancia a los hombres remover y remover con fuerza el pan, al que ya hacía un rato que le estaba cayendo el agua.
A las dos en punto la alcaldesa de Carrión, Ana María López, daba por inaugurada la exquisitez tras la bendición del sacerdote. «Al buen tiempo mala cara, la fiesta no decae». Ya con hambre y olor a campo, a vida, a carne y pan, a tradición, Carrión volvía a demostrar que es un pueblo con mucha miga.

Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
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Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
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Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
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Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
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Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
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Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
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Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
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Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga Rueda Villaverde
Un día gris pero con mucha miga - Foto: Rueda Villaverde