El Consistorio cerró 2018 con 7 millones pendientes de cobro

D. R.
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Fachada del Ayuntamiento de Puertollano. - Foto: Pablo Lorente

El equipo de Gobierno lo considera dentro de la normalidad y la oposición lamenta esta cifra y la «elevada deuda».

El Ayuntamiento de Puertollano cerró el pasado año con 7.038.472,94 euros pendientes de cobro, según se desprende de la liquidación presupuestaria de ese ejercicio, documento al que ha tenido acceso La Tribuna y que mañana se elevará al Pleno ordinario del mes de marzo de la Corporación municipal para dar cuenta a los concejales. En total, la Administración local ingresó en 2018 41.340.844,05 euros del total de 48.379.316,99 euros de derechos netos, o lo que es lo mismo, la cantidad reconocida de cobro. Sumado a lo acumulado de otros años, y según datos de la oposición municipal, el Consistorio tiene en la calle en torno a 18,5 millones pendientes de cobro.
Casi la mitad de los más de 7 millones de euros que el Consistorio aún no ha cobrado del pasado ejercicio procede de impuestos directos, con 3.361.392,56 euros pendientes de ingresar, habiéndose cobrado ya 22.010.552 euros. Dentro de esta categoría, es el IBI (impuesto sobre bienes inmuebles) de naturaleza urbana el que sobresale, con 2.366.993,17 euros todavía sin cobrar de los 12.025.568,28 euros generados. El resto lo conforman 502.004,13 euros del impuesto sobre vehículos de tracción mecánica (IVTM) de un total de 2.588.908,45 euros, 392.237,73 euros del impuesto sobre el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana (plusvalía) de un total de 1.197.476,07 euros, 84.844,53 euros del impuesto sobre actividades económicas (IAE) de un total de 4.966.634,35 euros y 15.313 del IBI de naturaleza rústica de un total de 49.870,95 euros.
El resto de que lo falta por cobrar del ejercicio pasado son 1.323.384,39 euros de transferencias de capital de los 40.004.601,22 euros reconocidos, 1.054.005,62 euros de transferencias corrientes de un total de 10.909.792,98 euros, 921.167,21 euros de tasas y precios públicos de un total de 6.791.714,13 euros, 298.003,75 euros de ingresos patrimoniales de un total de 486.058,85 euros y 80.619,41 euros de impuestos indirectos de los 776.780,30 euros reconocidos.
VALORACIONES. Para la edil delegada de Hacienda, Administración Interna, Personal y Transparencia, María Lidia Molina, estos algo más de 7 millones de euros pendientes de cobro con que cerró el pasado año entra dentro de la normalidad para un ayuntamiento, puesto que «lo pendiente de pago sigue los procedimientos establecidos en la ley y algunas son subvenciones que se abonan cuando se justifican». En declaraciones a este diario, la munícipe señaló que «siempre queda algo que no se puede cobrar por insolvencia del contribuyente, pero todas las deudas se pasan a ejecutiva y se utilizan los mecanismos establecidos en la ley».
De forma diferente se muestran desde la oposición. Para la portavoz del Grupo Municipal Popular, María Antonia Berlanga, «hay dos cosas que nos preocupan especialmente de la liquidación del presupuesto: por un lado, que los siete millones pendientes de cobro son casi dos millones más que en 2017 y que se suman a los 11,5 millones de presupuestos anteriores, y que la mayor parte Intervención reconoce que no se podrá cobrar. Y por otro, la elevada deuda que aún tenemos con bancos, de 57 millones, que sigue siendo un lastre».
Berlanga también añadió que «estos datos ponen en entredicho la gestión económica que la alcaldesa (Mayte Fernández) nos quiere vender, ya que demuestran que la gestión económica y financiera que se ha hecho estos años sigue siendo nefasta».
Por su parte, el portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida, Jesús Manuel Manchón, señaló que «tendríamos el optimismo de la alcaldesa si fuésemos capaces de recuperar una parte importante de los siete millones de euros pendientes de cobro que tenemos al cierre del ejercicio de 2018, que sumado a otros años superan los 18 millones». Asimismo, lamentó la «elevada deuda» del Consistorio.
Y para su homólogo de Ciudadanos, Rafael López, «no es normal que aún nos falten por cobrar siete millones de euros sólo del año pasado», mostrando su malestar por que desde el equipo de Gobierno municipal «nos hablan de superávit, que debe destinarse a sufragar deuda, pero casi nunca se hace porque este dinero no existe porque tenemos mucho dinero en la calle sin cobrar».