Sanz elogia la Estrategia de Atención Primaria estatal

Javier D. Bazaga
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El consejero de Sanidad castellano-manchego departe con una de sus homólogos en el Consejo Interterritorial. - Foto: JUAN LAZARO

El consejero de Sanidad destaca el impulso a la sanidad más cercana al priorizar la salud comunitaria

El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha apoyó ayer el Marco Estratégico para la Atención Primaria presentado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, al considerar «muy importante» el liderazgo que se otorga a esta categoría de la salud y porque prioriza la orientación hacia la salud comunitaria con especial atención a la «prevención y promoción de la salud».
De este modo Jesús Fernández Sanz se alineó con un texto que se debatió en un pleno monográfico en el marco del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, que «pretende el consenso» y que incorpora medidas que, según dijo, ya se están llevando a cabo en Castilla-La Mancha como los contratos para los médicos residentes que terminan su formación.
El consejero reconoció que al texto aún le falta recorrido y que no resuelve definitivamente los problemas de la atención asistencial, pero supone «un paso más» en la consecución de ese consenso. «La solución viene de incorporar medidas como las de hoy, junto con la reorientación del sistema hacia la medicina comunitaria. El documento abre oportunidades a lo que tiene que ser la Atención Primaria», aseguró.
No obstante, uno de los puntos que recoge el texto es la fijación de un número máximo de 1.500 tarjetas por médico. Medida ante la que señaló que «no es sano» poner ese límite aunque lo consideró «orientativo». «Hay comunidades autónomas que con más de 1.500 en los núcleos urbanos están teniendo consultas normales, pero hay muchas poblaciones rurales con menos de 50 tarjetas», explicó.
Sobre la financiación, el consejero no dudó en recalcar que «cuando hablamos de pacto por la Sanidad, primero necesitamos una financiación autonómica adecuada con criterios geográficos y demográficos, y luego todo lo demás».
Ante las críticas de los consejeros de las comunidades autónomas gobernadas por el PP que calificaron la estrategia de «precipitada» y «electoralista» ante el inminente arranque de la campaña electoral, Fernández Sanz aseguró que «este plan surgió mucho más atrás, aunque coincida casualmente con las generales. No le veo carácter electoralista, sino una oportunidad de futuro».
Por su parte, la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, rechazó igualmente esa vinculación con las elecciones. «No sé qué tiene que ver la Atención Primaria con la campaña electoral. Esto es la administración sanitaria y estamos ante un asunto que es de una necesidad evidente que le prestemos atención», justificó María Luisa Carcedo, «independientemente de que haya campaña electoral o no». «La administración no tiene por qué detenerse», sentenció.
La ministra recordó que se ha trabajado durante «tres meses intensísimos» en este documento al que se han hecho aportaciones por parte de las comunidades autónomas que «se han incorporado». «Todas y cada una de las propuestas se han tenido en cuenta», subrayó.