El sueño de una voz

Hilario L. Muñoz
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Palomy. - Foto: Tomás Fernández de Moya

Paloma López, 'Palomy', regresa a su vida esta semana con el recuerdo aún de su paso por el programa de Antena 3 que le ha permitido hacer un máster en conocer su arte y sus posibilidades y mostrar su estilo de cante a toda España.

Cada paso que se da hacia un sueño, supone siempre acercarse a él. Da igual que por el camino, uno se caiga y se haga un rasguño, porque incluso en ese paso se está más cerca de alcanzar lo que siempre se ha querido. Con este optimismo es con el que habla Paloma López, Palomy, como la conoce media España tras sus dos meses en el programa estrella de la temporada televisiva La Voz, de Antena 3. Su paso no ha dejado indiferente desde el primer día, en que mostró desparpajo y se convirtió en un referente de los concursantes que pasaron por el programa.  «Yo voy a ser siempre la misma, no me cabe duda», argumenta esta joven de 24 años, tras pasar unas semanas fuera del concurso en que llegó a los directos, los cuartos de final del programa se podría decir. De hecho tras su salida seguirá con sus estudios en ‘Hermano Gárate’, donde realiza el ciclo formativo del Grado Superior de Dirección de Empresas, que ha tenido que interrumpir estas semanas.
«Me gusta el flamenco pop y me gustaría que la gente escuche nuestros temas aunque canto y hago versiones», dice Palomy, con un plural en el que incluye sus músicos de siempre, los que la vienen acompañando toda su vida. En este caso hay que tener en cuenta que Palomy es un rostro conocido para quienes ven Castilla-La Mancha Televisión, ya que ha participado en varios de sus concursos de copla, pero también para quienes acuden a locales de flamenco, donde ha actuado. Además ha cantado en bodas o, incluso, en una orquesta durante un tiempo. Son muestras de que su sueño es cantar y, de hecho, ella lo tiene claro. «El futuro es siempre vivir de la música y hay muchos niveles, mientras esté en alguno de ellos me doy por satisfecha», afirma. Palomy recuerda que a lo mejor aún le quedan años hasta conseguir «un disco o canciones propias». «Son sueños pero ahora me siento bien con mis salas, barecitos y con que la gente te quiera escuchar», indica Palomy. Del programa extrae «confianza y seguridad» pero también que haya ganas entre el público por escuchar su voz. «Hay más silencio porque a la gente le apetece escucharme».
Su participación en esta edición de La Voz es la segunda. El año pasado estuvo pero no llegó hasta la audición, sí a los casting. «En el último ya no me llamaron». Su intención al repetir era conseguir llegar al programa, algo que logró gracias a sus «menos nervios». Luego todos llegaron juntos a la audición, la prueba final antes de acceder al programa, «solo quería que uno se diera la vuelta», al final fueron tres y ella se decantó por Pablo López, su coach.
Con López ha compartido momentos de complicidad en cada programa de televisión, comentados a grandes titulares. Cada uno son momentos espontáneos, de una persona a la que moverse ante millones de personas no le ha cambiado. Ella extrae como una experiencia mejor las clases magistrales que las anécdotas, sobre todo con todo lo aprendido de Pablo López, de Miriam o de los compañeros con los que ha estado.
Sobre su despedida afirma que había ido «a disfrutar» sin idea de llegar hasta la final. «Yo en cada fase he pensado que me iba, no porque no crea en mí, pero miraba a mis compañeros y decía: es que estos son la leche». Por esto su paso por el programa ha consistido en disfrutar al máximo, en seguir con sus conciertos, que ya tenía antes del programa, y en saber que ahora el nombre de Palomy, ha sonado en millones de hogares de España.