Sólo puede quedar uno

Manuel Espadas
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Rocío Barba (Pozuelo), defendida por Feli Sánchez en el partido de la primera vuelta. - Foto: Rueda Villaverde

Bolaños y Pozuelo se juegan esta tarde (19 horas) en un abarrotado pabellón Macarena Aguilar la última plaza para disputar la fase de ascenso a la máxima categoría

Sesenta minutos separan a Bolaños y Pozuelo de disputar por primera vez en su historia una fase de ascenso a la máxima categoría del balonmano femenino español. Después de 25 jornadas en las que han mostrado un rendimiento extraordinario, los dos equipos ciudadrealeños se jugarán en un cara a cara la segunda plaza, una vez que el Tenerife certificó hace varias jornadas el liderato en este Grupo D de la División de Honor Plata Femenina.
El choque ha levantado una tremenda expectación y, de hecho, el lleno está asegurado desde hace varios días en el pabellón Macarena Aguilar. Y es que nadie quiere perderse un duelo entre dos conjuntos que, sea cual sea el resultado, han escrito ya una de las páginas más brillantes de la historia del balonmano femenino provincial.
Ambas escuadras llegan a esta cita empatadas a 39 puntos. Dado que en la primera vuelta las bolañegas vencieron en el pabellón Las Espartanas (17-24), el empate favorecería a las locales.
Cara a cara estarán dos proyectos con filosofías diferentes. Bolaños lleva ya unas temporadas aspirando a luchar por el ascenso a la máxima categoría y es un conjunto que combina juventud con veteranía. Enfrente, un Pozuelo marcado por la juventud de unas jugadoras que, en su mayoría, se han forjado un brillante palmarés en categorías inferiores.
El factor pista así como la experiencia pueden desequilibrar la balanza, pero a un solo partido esos aspectos pueden convertirse en armas de doble filo.
«El trabajo ya está hecho, es el último partido y las chicas están preparadas. Espero un partido igualado y que se resolverá en los instantes finales. Será un partido de poder a poder», pronostica Juanmi Fernández, técnico del Bolaños, que cuenta con todas sus jugadoras.
«Espero un partido de nervios y mucha intensidad, que ganará quien tenga las ideas más claras, juegue con más calma y sea más ordenado», añade Angulo. «Tenemos que tener paciencia y buena toma de decisiones. Creo que son claras favoritas porque nos ganaron en la ida por 7, tienen más presupuesto y se han reforzado bien con las dos jugadoras argentinas, además de que tendrán el pabellón lleno. Pero tengo que creer en mis chicas que me han demostrado que no siempre gana el favorito», avisa el preparador del Pozuelo, que no podrá contar con la lesionada Gemma Manzanares.