Roban treinta crucifijos del cementerio de Torralba

Ana Pobes
-
Roban treinta crucifijos del cementerio de Torralba

Los hechos ocurrieron en la noche del pasado viernes, cuando entraron forzando el candado de la puerta lateral

Los amigos de lo ajeno ya no respetan ni a los difuntos. La tranquilidad del cementerio de Torralba de Calatrava se vio alterada el pasado viernes, cuando una o varias personas entraron por la noche al camposanto con un único objetivo: llevarse los crucifijos de bronce y de cobre de las lápidas. Y lo consiguieron, apropiándose al menos de una treintena de ellos. Los autores entraron al recinto forzando el candado de una de las puertas laterales para dirigirse a las lápidas del fondo del cementerio, una de las zonas donde «no hay cámaras de vigilancia». Allí, «en un rato» se llevaron 29 crucifijos, algunos arrancados totalmente y otros quedando tan solo los pies o las manos.  
La alcaldesa de Torralba de Calatrava, María Antonia Álvaro, lamenta «profundamente» los hechos y asegura que se está trabajando para dar con los presuntos autores. Hace varios años, recuerda, el cementerio también fue objeto de robo, pero en aquella ocasión fueron las cruces, por lo que Álvaro espera que sea un caso «puntual» y no vuelva a ocurrir. El Consistorio, a través de las redes sociales, hace un llamamiento a los familiares afectados para personarse en la oficina de la Policía para interponer la denuncia con el fin de recabar el mayor número de datos posibles y ver en qué medida el Ayuntamiento puede ayudarles. Fuentes de la Comandancia de Ciudad Real aseguraron a este medio que por el momento no se ha abierto ninguna investigación. El Ayuntamiento está visionando las cámaras de videovigilancia instaladas en el cementerio para intentar identificar a los autores.
  Y es que, los ladrones de cobre han extendido su actividad a los cementerios, donde han encontrado un auténtico filón en forma de crucifijos u otros objetos que contiene cobre o bronce. Al parecer, los crucifijos extraídos se venden de forma ilegal en las chatarrerías, donde se funden. Aunque todo apunta a que el robo se produjo con una finalidad económica, «los autores no eran muy profesionales, pues además de los elaborados en cobre se  llevaron los de otro tipo de material. Arrasaron con todo lo que pudieron», lamenta la regidora.
El encargado del cementerio municipal fue quien dio la voz de alarma, cuando el sábado, relata, se acercó al camposanto tras recibir una llamada avisando de la rotura de una bomba de riego por goteo. «Al entrar me encontré con una vecina, y sorprendida me dijo que le habían robado el crucifijo de la lápida de su familiar. Fue entonces cuando me acerqué y vi que no era el único caso», comenta a La Tribuna. Se desconoce el tiempo que el autor o los autores estuvieron ‘trabajando’ en el cementerio, pero lo que sí se sabe es el trabajo que cuesta quitarlos, pues «cuando me piden poner un crucifijo nuevo en alguna de las tumbas lleva su tiempo, pero claro, no es lo mismo, quitarlos sin romperlos», declara. Uno nuevo, continúa explicando, puede costar unos 500 euros pero «ya viejo y roto no creo que les paguen más de cien euros por cada uno». La noticia ha indignado a los vecinos de este pequeños municipio de unos 3.000 habitantes y que pide que se respete a los difuntos y que la tranquilidad vuelva a reinar en el cementerio de la localidad.