Récord de compra de maquinaria agrícola

I.Ballestero
-
Récord de compra de maquinaria agríola - Foto: Pablo Lorente

Las ayudas para la incorporación a la agricultura y la rentabilidad de los cultivos, además de las grandes producciones, estimulan la renovación del parque móvil

2018 fue un buen año para el campo ciudadrealeño. Las buenas cosechas, sumadas a la rentabilidad de los cultivos y a las ayudas regionales para la incorporación a la agricultura, estimularon las ventas de maquinaria agrícola, que alcanzaron su récord histórico con 1.800 operaciones. Así lo recoge el Registro Oficial de Maquinaria Agrícola (ROMA) del Ministerio de Agricultura, consultado por La Tribuna, que sitúa 2018 como el ejercicio en el que más operaciones de compra de nueva maquinaria para el campo se cerraron de todos cuantos hay registros sobre la provincia. Esas 1.800 operaciones sitúan además a Ciudad Real como el quinto territorio del país con un mayor volumen de compraventas, sólo superada por cuatro provincias:Jaén (2.419), Badajoz (2.113), Sevilla (1.952) y Murcia (1.885);y suponen un incremento de más del 27 por ciento con respecto al ejercicio anterior. 
La compra de nueva maquinaria agrícola tocó techo el pasado año en la provincia de Ciudad Real. El Ministerio de Agricultura guarda en el ROMA los registros de matriculación de tractores, maquinaria autopropulsada y maquinaria automotriz desde el año 2006, y nunca antes el campo ciudadrealeño había alcanzado las cotas que vadeó en el año 2018. Completó 1.800 operaciones, más de un 27 por ciento más que en el ejercicio anterior, y avanzó en la renovación de un parque móvil que, no obstante y como recuerdan desde Asaja, aún tiene una importante tarea de sustitución que acometer, para la cual se necesitan ayudas estatales. 
En el año 2018 los agricultores ciudadrealeños matricularon 432 tractores nuevos, 43 elementos de maquinaria automotriz (entre los que destacan la maquinaria de recolección, 20, o equipos de carga, 22) y 962 elementos de maquinaria arrastrada o suspendida, sobre todo equipos de tratamiento (487) y para la preparación y trabajo de suelos (122). Además, se compraron 360 remolques nuevos y otras tres máquinas más allá de los apartados anteriores. En total, el campo ciudadrealeño compró más que nunca animado por varios factores, desde la rentabilidad de los precios de las principales cosechas a las buenas cifras de producción en gran parte de los importantes cultivos, pasando por los estímulos que llegaban en forma de ayudas a la incorporación al campo desde el Gobierno regional. 
«El año pasado fue un buen año en cuanto a producción en muchos cultivos, y eso siempre ayuda», aseguró a este diario Florencio Rodríguez, secretario provincial de Asaja, que reconoció que la renovación del parque móvil «es algo muy necesario para el campo, porque incide en una mejora de la productividad y en una mayor rentabilidad de los cultivos, además de en la propia seguridad de los agricultores», explicó. Además de buenas cosechas, 2018 fue un año de precios elevados en productos como el vino, en torno al cual orbitan buena parte de las explotaciones provinciales. «Fue un año de rentabilidad en los grandes cultivos y eso hace que los agricultores den el paso para hacer frente a una inversión como ésta, para mejorar sus herramientas de trabajo», aseguró Rodríguez. 
Hubo un tercer factor que tuvo que ver no sólo con la renovación del parque móvil ya existente, sino también con la ampliación del mismo. «Coincidió que el año pasado también fue un año de ayudas para la incorporación a la agricultura por parte de la Consejería de Agricultura del Gobierno regional, y eso ha hecho que la gente que se incorporaba al campo también comprara la maquinaria necesaria para llevar a cabo su labor», indicó el secretario provincial de Asaja. La compra de maquinaria nueva, ya sean tractores, remolques o cualquier otro tipo de elemento destinado a la labor agrícola, supone para el agricultor «una inversión», destacó Rodríguez, «porque mejora la productividad y la manera de trabajar las explotaciones». 
432 tractores. La cifra redonda supone ya por sí misma un récord histórico para la provincia de Ciudad Real, que nunca, desde que hay registros (2006), había alcanzado las 1.800 matriculaciones de nueva maquinaria agrícola que registró el año pasado. Pero dentro de la misma existe un dato que sirve como termómetro para medir la salud particular del campo, que es la compra de tractores. En este caso, los 432 que se matricularon por primera vez el año pasado no constituyen un récord histórico para la provincia, que sigue teniendo en la llegada de la recesión económica la frontera a la que se debe remontar para alcanzar valores tan altos.
Entonces, en los años 2006, 2007 y 2008, el ritmo de venta de tractores nuevos en la provincia superaba el medio millar al año, pero la llegada de la crisis lo cambió todo, y de los 528 matriculados en el año 2008 se pasó, en un sólo ejercicio, a 351. La compra de nuevos tractores para el campo comenzó entonces a caminar por los dientes de una sierra que tuvo su pico más alto en los años 2013 y 2015, con 409, y su depresión más profunda en el año 2011, con 319 matriculaciones. La cifra de 2015 pareció hablar de recuperación, pero en 2016 volvió la depresión (335). El año pasado, las 432 matriculaciones supusieron el mejor dato desde 2008, en un marco generalizado de mejora en la compra de maquinaria que no apaga la petición de las asociaciones agrícolas. «Hace falta un plan renove de tractores porque el parque móvil sigue siendo muy antiguo», finalizó Florencio Rodríguez.