Casi 4 de cada 10 niños de CLM están en riesgo de pobreza

S.L.H
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Castilla-La Mancha es la cuarta comunidad con el porcentaje más alto de población infantil en riesgo de pobreza. El presidente de la Red EAPN sostiene que ya es el momento de salvar a las personas.

Mapa de la tasa de población infantil en riesgo de pobreza por comunidades autónomas. - Foto: AIS GROUP

Cuando pensamos en pobreza infantil, quizás nuestra mente se traslade rápidamente a otros continentes (posiblemente, la mayor parte pensemos en un niño o niña de África). Pero la pobreza infantil no es ajena a nuestra realidad, aunque a veces no quedamos verla: en España, 1 de cada 4 niños y niñas están bajo el umbral de la pobreza y Castilla-La Mancha es la cuarta comunidad autónoma con el porcentaje más alto de población infantil en riesgo de pobreza. 
Lo recoge así un estudio elaborado por la consultora AIS Group en base a sus indicadores sociodemográficos y económicos Habits.
Recientemente, el relator de la ONU para la extrema pobreza, Philip Aston, puso de manifiesto que las cifras de población infantil en riesgo de pobreza en nuestro país están muy por encima de lo que cabría esperar. De hecho, de acuerdo con el último umbral publicado por el INE, el 26% de los niños y niñas españoles residen en un hogar en riesgo de pobreza. 
Las cifras en Castilla-La Mancha son más desgarradoras, ya que sitúan a tres de cada diez niños y niñas en riesgo. No obstante, de acuerdo con el informe de AISGroup, la situación más alarmante es la de Extremadura, donde el 47,8% de los menores de 16 años están en riesgo de pobreza. De hecho, la tasa de Badajoz es la más alta de toda España, situándose en el 49%. Tras Extremadura, Canarias es la comunidad autónoma que presenta un peor resultado. Casi el 40% de la población infantil de las islas está en riesgo de pobreza. 
Le sigue Andalucía, con el 39,1% y en cuarta posición está Castilla-La Mancha con un 36,1%. 
Dentro de nuestra comunidad, hay cuatro provincias que no superan el 40%: Toledo (38,6%), Ciudad Real (35,8%), Albacete (31,6%) y Guadalajara (31,3%). Sin embargo, Cuenca presenta el indicador más alto de la región con un 44,1%.
En las regiones septentrionales es donde la tasa de población infantil en riesgo de pobreza es más moderada, encabezada por el País Vasco, donde se sitúa en el 10,4%.  Le sigue la Comunidad Foral de Navarra con un 10,9% y a algo más de distancia Asturias (16,2%) y Aragón (17,6%). 
A nivel provincial, las tasas de población infantil en riesgo de pobreza más reducidas se dan en Guipúzcoa (9,8%), Álava (10,5%), Vizcaya (10,7%), Navarra (10,9%), Segovia (15,5%), Zaragoza (15,8%), Lérida (16,2%) -igual que Asturias- y Barcelona (16,3%). 
Para Carlos Susías, presidente de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en España y Europa, el problema de la pobreza infantil hay que atajarlo de manera «contundente y urgente», ello demostraría que «tenemos inteligencia económica y sensibilidad». 
Se refiere con estos términos a que las ayudas que recibe una familia en situación de pobreza por parte de las comunidades autónomas o del Estado al final «generan desarrollo económico» porque las familias, apunta en declaraciones a La Tribuna, «se van a gastar ese dinero en su entorno inmediato, irá al consumo y a dinamizar la economía por la parte de abajo». Se consigue, además, «justicia social, que es lo primordial, y segundo, estamos actuando con inteligencia económica», insiste.
El presidente de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social distingue dos elementos a tener en cuenta cuando se habla de pobreza infantil. Por un lado, explica que «nunca encontraremos un niño rico en una familia pobre», por lo que este problema hay que abordarlo dentro del hogar; y, por otro lado, es urgente y necesario adoptar medidas específicas para afrontar la pobreza infantil. 
Estas pasan, por ejemplo, por disponer de comedores escolares sin coste alguno para las familias, actividades de tiempo libre gratuitas, mejorar el transporte escolar y ciertos servicios que redundan en el bienestar infantil como pudieran ser logopedas o psicólogos. Todos estos servicios «aminoran mucho los efectos de la pobreza infantil», asegura Susías, sin olvidar que el menor debe vivir en un hogar digno, es decir, que esté«en buenas condiciones y con una temperatura adecuada». Además, si se da la circunstancia de que el niño o la niña vive en un hogar con «tensiones» familiares, las administraciones públicas deben adoptar los recursos necesarios para que el menor goce de un entorno familiar adecuado. 
Luego, continúa, están las medidas puramente económicas como el tema de las rentas o la implementación de un sistema de ayudas por hijo a cargo, «que sea digno de tal nombre como tiene la inmensa mayoría de los países de la Unión Europea».
La formación del nuevo Gobierno de España, considera Susías, ha alumbrado ciertas esperanzas a que estas medidas puedan llevarse a cabo, pues como insiste, algunas están recogidas en el pacto de gobierno que firmaron PSOE y Unidas Podemos. «Vamos a ver si lo cumplen», añade un Susías bastante prudente, pues con la infancia «siempre se reciben muy buenas palabras, pero pocos hechos». «Vamos a ver si ahora -cuando la Red ya ha mantenido algunas reuniones con secretarios de Estado- se van materializando los hechos, pues durante mucho tiempo hemos salvado distintos sectores y ahora tenemos que empezar a pensar en salvar directamente a las personas».